Manuel Añorve y su enclave de Colima son ejemplo palpables, que si no se cuidan favorecerán a su regionalización o desintegración
Luis Fernando Quiroz/SateliteOnline.mx
Ciudad de México; 1 de febrero de 2024.-El PRI sigue desmoronándose
Manuel Añorve y su enclave de Colima son ejemplo palpables, que si no se cuidan favorecerán a su regionalización o desintegración.
Y no es que se sepa que continuarán las renuncias o comentarios en negativo de un partido en el que no se cansará el político promedio en decir «todos vienen de allí», sino que la realidad se palpa día con día.
Prevalece el espíritu de incertidumbre y hay miedo de que en Sonora, Veracruz, Puebla o Oaxaca, pudieran venir ceses importantes.
Mientras que en Sinaloa, Nayarit o Jalisco «algo se podría llegar a rescatar», más la sentencia sigue siendo cara: «renovarse o morir».
Regionalizar al PRI, como se fundó en un inicio, no es la solución.
