Audomar Ahumada Quintero afirmó que el gobierno de López Obrador cuida tanto a Lozoya que, a pesar de sus delitos graves y cuantiosos, y de haber estado prófugo por mucho tiempo, la FGR no solicitó prisión preventiva y, el juzgado no le impuso ninguna cantidad como fianza.
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Decía el presidente López Obrador la semana pasada: “Hay que cuidar a Lozoya”. Apenas siendo extraditado a México desde España, afirmó Audomar Ahumada Quintero.
«La frase fue difundida ampliamente en todas las redes y en casi todos los medios. La mayoría sin dimensionar lo que la misma significaba… Lozoya, el corrupto ex director de Pemex, operador de ilegalidad e ícono de una de las administraciones con mayor corrupción en la historia de México», señaló el dirigente del PRD en Sinaloa.
¿Por qué hay que cuidar a Lozoya cuando lo que se espera son juicio y castigo ejemplares, como marca la Ley?, cuestionó Ahumada Quintero.
Detalló que el ex director de Pemex es poseedor de una amplia trayectoria de corrupción: Cobró sobornos a Odebrecht, la empresa brasileña que corrompió a la mayoría de los países en América Latina. Distribuyó dinero en campañas electorales de manera ilegal. Compró una planta para su representada, Pemex, a sobreprecio; ganando en la transacción varios millones de dólares. Distribuyó dinero entre figuras políticas para el pago de favores ilegales, que implicaba un fraude a la Nación.
Además de haber lavado dinero. Conspiró contra la soberanía de México. Trabajó con prestanombres en paraísos fiscales. Operó con recursos de procedencia ilícita a discreción en el sexenio de Peña Nieto. Compró a nombre de Pemex un astillero fracasado en España. Etcétera, etcétera.
«Lozoya está en México desde hace casi dos semanas y que apenas ayer rindió declaración ante un Juez que lo requería y hoy volvió hacerlo, virtualmente, nada presencial. Se ha declarado inocente y hasta declaró ser “usado”. Sigue sorpresivamente en un hospital de los más exclusivos del País, dentro del cual recibe tratos muy diferentes al que un detenido por la Fiscalía recibe regularmente. Se dice que está enfermo, ¡de anemia!… La premisa de cuidar a Lozoya se está cumpliendo celosamente», dijo el perredista.
¿Por qué el presidente y el gobierno cuidan a una “fichita mayor” de la corrupción? ¿Por qué no se están observando los procesos regulares de la Fiscalía General de la Republica (FGR) al procesar a un detenido? ¿Por qué el presidente sabe los detalles de las posibles declaraciones de Lozoya, inclusive antes de cualquier declaración ante un Juez? ¿Por qué AMLO se ha convertido en el “vocero” de la FGR? ¿Pisará la cárcel Lozoya algún día a pesar de sus muchos delitos graves?, cuestionó Ahumada Quintero.
Reveló que las respuestas a estas interrogantes están en la publicación del periódico “La Jornada” de hace 10 días: “Padre de Emilio Lozoya Austin operó desde México que su hijo aceptara la extradición”, donde se narra que las negociaciones habrían tenido lugar antes de que Lozoya Austin fuera apresado. Por lo que se concluye que no solo la extradición, sino hasta la detención en España pudo haber sido negociada.
«El objetivo es tomar ventaja desleal. AMLO está aprovechando las circunstancias, abusando del poder, invadiendo atribuciones, convirtiendo un asunto del derecho penal en una “oportunidad electorera” para atacar adversarios políticos. El presidente siempre está en campaña: Lo está en el avión presidencial, en su faccioso manejo de la pandemia, y ahora con Lozoya», comentó.
Subrayó que se mezclan maquiavélicamente los temas, las leyes y los procesos. Un asunto penal lo están convirtiendo en político. La 4T habla de “sacar a relucir las acciones que terminaron por aprobar le Reforma Energética”. Cabe mencionar que ninguno de los delitos por los que se extraditó a Lozoya tiene que ver con tal Reforma. La intención es más que obvia, los cuidados a Lozoya son por favores que él da en temas políticos y electorales.
«Tanto está cuidando el gobierno de López Obrador a Lozoya que, a pesar de sus delitos graves y cuantiosos, y de haber estado prófugo por mucho tiempo, la Fiscalía General de la Republica no solicitó prisión preventiva y, el juzgado no le impuso ninguna cantidad como fianza. El nuevo aliado político de la 4T gozará de libertad en el proceso penal y sus gastos se redujeron al mínimo», agregó.
