*Portero de Villano a Héroe
Por Antonio Velázquez Zárate
Seguro es que muchos de nuestros lectores ya lo saben: México eliminó a Argentina en el Campeonato Mundial Sub-17 Varonil, que se efectúa en Catar. Sí, un resultado más que sorpresivo debido a la pésima fase de grupos que hizo el tricolor y al paso perfecto de los pamperos. En lo personal, tras ver los tres duelos de los jóvenes mexicanos, solo pensamos en alguno de esos milagros que se dan, cuando en el papel uno de los dos contendientes llega con etiqueta de súper favorito.
En este sentido, más allá de los números de los albiazules que llenaron las canastas de sus rivales a cambio de poco recibido y de su buen fútbol, no había confianza en México, por lo contrario, a los sudamericanos, pues el equipo de Carlos Cariño, simplemente no había mostrado ni pies ni cabeza.
Solo para poner en contexto.
México, calificó como uno de los peores terceros lugares de los 8 que se ganaron el derecho de calificar de panzazo, solo que el caso de los nuestros fue como para Ripley pues terminada su participación en su grupo, se requerían muchas combinaciones, seis un total, para que el equipo lograra colarse, pero aún más: en algunos partidos no solo necesitaban que ganaran y perdieran ciertos rivales, sino también por determinados marcadores. Simplemente complicadísimo. No recoramos torneo alguno en el que en esta proporción un equipo haya logrado calificar a la siguiente ronda. Estamos hablando de todos torneos mundialistas en todas las categorías.
Pero bueno, como titulamos a esta entrega “valió la pena el panzazo”, porque dadas las circunstancias, la mera verdad, no esperábamos un triunfo mexicano, pero por lo menos que dieran la pelea. Hubo necesidad de llegar a la tanda de los penales, en la que por lo general históricamente no les ha ido muy bien a nuestros seleccionados.
Y lo que son las cosas, el potero nacional, cerca de terminar el tiempo regular cometió un error monumental que permitió a los argentinos empatar la pizarra, a la que México le había dado vuelta, pero pasó de villano a héroe, porque paró la primera pena máxima y el remató a los albicelestes al cobrar el quinto tiro.
Todo esto luego de un primer tiempo para olvidar de los mexicanos, tanto así que el 1-0 en contra les salió barato, pero caray, quien sabe que pasó en el vestidor que en la segunda parte cambiaron el chip en el que actitud tuvo mucho que ver, salieron sin el complejo de la primera parte, simplemente sorprendieron a los argentinos, quienes pese a la mayor posesión de la pelota a lo largo de los 90 minutos, bastaron 35 mejores de los mexicanos para cambiar el panorama, reflejado en la serie de penaltis a través de excelente mentalidad y concentración, que por lo regular ha sido el coco del futbol mexicano. Ahora en octavos de final ante Portugal, en espera que colectivamente mejore el accionar el equipo.
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