Columna 90 Minutos
Por Antonio Velázquez Zárate
Cuando la Federación Mexicana de Fútbol, por “ocurrencia” de los propietarios de los clubes de la máxima categoría, con argumentos “balines”, determinaron suspender el ascenso y descenso, supuestamente por determinados años, escribimos aquí en este mismo espacio sobre muchas dudas que dejó tal situación, entre ellas si realmente cumplirían con lo establecido en cuanto a volver a la mecánica del ascenso-descenso.
Mucho se habló de la mentada multipropiedad, que, supuestamente prohibida, sería un impedimento para que un mismo dueño tuviera dos equipos en la categoría superior, cuando de hecho aún existen dos, el Grupo Orlegi y el Grupo Pachuca. Escribimos que eso es muy fácil para sacarle la vuelta, pues basta con que los nombres de los dueños, aunque sean consanguíneos, sean diferentes. Por ejemplo, el papá puede llamarse Juan Pérez Gutiérrez y el hijo Juan Pérez Portillo y presenten pruebas de que cada uno es dueño de una empresa, sin tener que ver nada con la otra. Así Pachuca y el León, son lo mismo, pero legalmente no, aunque provengan de la misma raíz.
También escribimos en su momento que lo más sano es que el grupo Caliente, de la familia Hank, lo mejor que podrían hacer sería vender la franquicia de los Dorados de Sinaloa, con todo y que, según sabemos, el equipo Xolos, pertenece al padre y el de Dorados, al hijo. Bueno, pues parece que no es así, de tal manera que como lo dio a conocer ayer la propia Federación Mexicana de Fútbol, Dorados no podrá tener derecho al ascenso, porque tener un mismo dueño dos equipos, representa conflicto de intereses.
Días atrás cuando se empezó a mover el agua sobre el inminente retorno del ascenso y descenso y se mencionó a Dorados, como uno de los equipos que estarían en la lista con ese derecho, una vez más desconfiamos de esta información, por el simple hecho de que, con solo ver las condiciones del estadio, era para dudar que se estaba trabajando con miras a tener ese derecho. Suponemos que otro equipo, Mineros de Zacatecas, ya no es del grupo Pachuca, porque no se le menciona entre los que no pueden tener luz verde, quedando pues solo dos en calidad de multipropiedad: Dorados y Tampoco-Madero, además de los equipos filiales como Raya2, Tapatío y Pumas Tabasco y desde luego los invitados, quienes de antemano estaban descartados: Tepatiltán y Tlaxcala, estos, solo suponemos, en determinado caso, podrían ganarse ese derecho, de llenar los requisitos solicitados.
En resumen, siete equipos, quedarían como comparsas, compitiendo por nada. Sí por nada, porque en automático, una vez regresando el ascenso-descenso, desaparecerían las multas que pagan los tres últimos sitios de la primera división, que van a parar a las arcas de los equipos de la hoy llamada Liga de Expansión, aunque por ahí puede asignarse un premio económico como consuelo para el club, más no así para la afición.
Ya sabrá usted la reacción de los aficionados. Le dan con todo a la federación y a la directiva de los Dorados de Sinaloa y por lo tanto a los dueños de la franquicia, que viven en Tijuana y cuya prioridad son los Xolos, quienes tienen varias temporadas que andan por la calle de la amargura. Ahora faltará ver si están dispuestos a seguir metiéndole dinero a los Dorados, para dejarlos en el mismo papel de “sucursal”, cuando por obligación tienen a sus equipos sub y femenil en competencias obligatorias o si tiran la toalla, ya sea retirando al equipo o en el mejor de los casos, vender la franquicia, que sería lo ideal.
Tengan para que aprendan
Nos vemos la próxima semana
Antoniovelazquez13@hotmail.com
