90 Minutos
*Un ensayo con cronómetros
Por Antonio Velázquez Zárate
Más allá de la infaltable polémica, desde mi punto de vista, el América se coronó con toda justicia, de una justicia que en el fútbol mexicano muchas ocasiones no se da, por el sistema de competencia aprobado, más que nada en aras del aspecto económico y que, aceptado por todos los clubes, conociendo las reglas, no siempre se lleva el cetro el mejor equipo, porque finalmente hasta el que califica a una repesca el ocupante del decimo lugar de la tabla de posiciones, tiene la posibilidad de llevarse el campeonato.
En el transcurso de ambos juegos, la dinámica fue muy similar, hasta que dos acciones, cambiaron totalmente el panorama. La primera, derivada del gol tempranero en el arranque de los 15 minutos iniciales del tiempo extra, la segunda, producto de la expulsión de Fulgencio, más tarde, peor aún, con la roja a Nahuel Guzmán, en una etapa del partido en la que el América ya era dueño y amo de la pelota.
En general, fueron dos duelos muy trabados, ambos equipos se cuidaron los 180 minutos y más de no cometer errores; por cierto, tuvimos en nuestras manos dos relojes, uno para marcar el tiempo corrido y el otro cuando la pelota estuvo en juego, nos bastó con solo realizar el ensayo en los primer los 45 minutos, el resultado fue que de los 48 que marcó el silbante, solo 30 minutos estuvo en juego la pelota, en la segunda parte fue muy similar. Paramos el cronómetro tanto en salidas de meta como de banda, tiros de esquina y faltas, exactamente como en el basquetbol. Los jugadores profesionales, en la actualidad, primero son atletas que futbolistas, se preparan físicamente para competir a tope 90 minutos, pero como usted puede ver, no están en permanente movimiento con la misma intensidad.
No es la primera ocasión que en este espacio hemos recurrido a esa dinámica con los cronómetros, ni la primera vez que, desde mi punto de vista, sea el silbante o un cronometrista al estilo del basquetbol, le haga justicia a los aficionados que pagan por ver 90 minutos, no menos. En todos los deportes en los que se aplica determinado tiempo de juego, recurren a esa estrategia, ya hablamos del baloncesto, pero también podemos apuntar al fútbol americano y al boxeo.
La FIFA ha hecho importantes consideraciones al respecto, pero continúa dejando el detalle del tiempo a criterio del árbitro, no es que este mal, pero nos parece insuficiente. Esto es muy polémico, como lo pudimos ver en el duelo entre México y Honduras, en el que el silbante con toda justicia, descontó el tiempo que los catrachos con muchas mañas y simulaciones, creyeron que el árbitro no recurriría a agregar el tiempo perdido. El escándalo fue mayúsculo por parte de los hondureños, cuyos directivos despotricaron e insultaron a propios y extraños sin que hasta la fecha las autoridades de CONCACAF hayan sancionado a nadie.
En fin, en cuanto a la expulsión de Fulgencio, desde luego que cambió totalmente el panorama del partido, jugar con uno menos en este deporte es un problema, más aún a esas alturas de un partido que se prolonga a tiempos extras. Creemos que Tigres, apostaba más a los penales debido a la experiencia de su portero, pero nos quedaremos con la duda, si habrían logrado su propósito por lo anteriormente comentado. Independientemente de que el silbante haya considerado que fue una agresión deliberada de Fulgencio, a mi solo me queda una duda: porque no sancionó la doble falta de Quiñonez, si la hubiese observado él o su juez de línea y marcado a tiempo, tal vez la acción de Fulgencio no hubiese ocurrido. En cuanto a Nahuel, la verdad, totalmente reprobable de principio a fin.
El América pues, fue un digno campeón. En general la serie final, desde el punto de vista de considerarlo como un espectáculo completo, algo le faltó, como para declararlo inolvidable.
Nos vemos mañana
Antoniovelazquez13@hotmail.com
