México; 10 de mayo de 2026. Se cree que se quedaron cortos; se asegurar que la mitad de las remesas de este mes, van a dar a las madres mexicanas. Refiere La Jornada que cada mayo, los envíos de dinero de los mexicanos en el extranjero repuntan. La razón no es económica, sino sentimental: el Día de las Madres se ha consolidado como el segundo momento (algunos años es incluso el primero) de mayor flujo de remesas hacia México.
Este sólo essuperado por las fiestas de fin de año, y la forma en que ese dinero llega ha cambiado de manera radical en la última década.
De acuerdo con el reporte de Ingresos y Egresos por Remesas de mayo de 2025 del Banco de México (BdeM), ese mes se recibieron 5 mil 352 millones de dólares provenientes de 13.9 millones de transacciones (un promedio de 385 dólares por operación).
Si bien esta cifra muestra una contracción de 4.6 por ciento respecto a mayo de 2024, como resultado de la política migratoria de Donald Trump, el volumen de operaciones digitales se mantuvo en niveles históricamente elevados.
De abril a noviembre de 2025 los envíos de dinero disminuyeron, debido en parte al entorno macroeconómico y político.
Sin embargo, la tendencia más reciente muestra una recuperación. Según el Análisis de Migración y Remesas elaborado por el área de Estudios Económicos de BBVA México, en marzo de 2026 ingresaron al país 5 mil 394 millones de dólares por remesas familiares, un alza de 4.9 por ciento frente al mismo mes de 2025 y el mayor incremento de los últimos 16 meses.
El repunte llega justo en la antesala del Día de las Madres, lo que anticipa un mayo con cifras superiores a las del año previo.
El incremento de inicios de año se explica en parte por la depreciación del peso frente al dólar, lo que eleva el valor real de cada transferencia y desincentiva a los migrantes a recortar sus envíos.
“El Día de las Madres no mueve la economía porque alguien envíe más. La mueve porque millones que nunca envían, ese día lo hacen”, resumió Andrés Fontao, director general de Finnosummit.
El destino de ese dinero también es distinto. A diferencia del resto del año, cuando las remesas se usan principalmente para gastos básicos como alimentación, vivienda o educación, en mayo el consumo celebratorio gana peso.
Según Profeco, 51 por ciento de los recursos se destina a la compra de ropa, calzado y accesorios, y 19 por ciento a productos de belleza y cuidado personal.
Tiene que ser motor ello para que el economía se reactive; tiene que ocurrir ya.
Por SateliteOnline,mx
