Redacción/Sateliteonline.mx
Zapopan, Jalisco.– El batazo que decidió el juego inaugural de la Serie del Caribe Jalisco 2026 salió del bat de Rubén Castro. Su doblete productor de dos carreras en el cierre de la novena entrada permitió a Puerto Rico remontar y dejar tendido en el terreno a México Verde, en un arranque cargado de dramatismo.
Minutos después del encuentro, el bateador designado explicó que, al dirigirse a la caja de bateo, evitó cargarse de presión pese a la magnitud del momento. Señaló que su enfoque fue sencillo: ejecutar.
“No pensé demasiado. Simplemente quería hacer buen contacto para ayudar al equipo y buscar la victoria. Era el primer juego de la serie y para nosotros era importante picar adelante”, expresó.
Castro detalló que el plan estuvo claro desde el inicio del turno, incluso tras el cambio de lanzador. Indicó que identificó rápidamente la recta del pitcher rival como el lanzamiento a atacar.
“Desde el primer pitcheo noté la velocidad de su recta. Es un lanzamiento con poder y me preparé para eso desde el inicio. Fue el pitcheo que estuve buscando durante todo el turno”, explicó.
El bateador añadió que la clave fue aprovechar un envío que se quedó ligeramente fuera de la zona ideal del lanzador. A partir de ahí, confió en su mecánica y en un ajuste puntual.
“Me tiró una recta un poco afuera y alta. Ahí pude ejecutar. En ese momento traté de ponerme más corto en el swing y buscar la banda opuesta, que es algo que forma parte de mi juego”, comentó.
Finalmente, Castro compartió el componente emocional del momento, al señalar que el batazo no solo representó el triunfo, sino también una experiencia personal significativa.
“Cuando pisé la base, lo primero que hice fue darle gracias a Dios. Levanté la mano y agradecí por ese turno y por la primera victoria de Puerto Rico, que era lo que estábamos buscando”, concluyó.
