Luis Fernando Quiroz
Mazatlán, Sinaloa; 15 de junio de 2025. El Gran Acuario de Mazatlán, tiene que entenderse desde el trabajo diario de su dirección ejecutiva, la cual se considera alta y efectiva, para hacer de este un sitio digno » de los grandes » en la Perla del Pacífico.
Rafael Lizárraga Favela, enuncia que este, el Acuario, es un proyecto de Asociación Público y Privada. Igualmente » contamos con gente de todos los perfiles» de allí surge la riqueza del lugar.
Lizárraga forma parte de una de las dos direcciones al interior de este productivo sitio de mar. «Represento la parte administrativa, comercial, legal. Hay otra técnica, la lleva a cabo Simon Norris, con mas de 35 años trabajando en acuarios». Recuerda que sostener un acuario es caro, más también hay que mostrar un equilibrio. «Hay que estar lanzado promociones e incentivar la visita», enfatiza.
«Hay que tener programas sociales por ejemplo a través DIF»; ello para que personas de todas las condiciones sociales puedan conocer este recinto natural. Lizárraga, no es nuevo en determinar acción y trabajo en este sitio. «Fui consejero del Acuario anterior por cinco años. Conocí como se maneja».
Enmarca que este enorme sitio turístico está conformado por 17 mil metros cuadrados de construcción , con 30 hábitats diferentes en el recinto. Estos están distribuidos en zonas: mar abierto y profundo, entre ellas. Igualmente, asegura que «estas tienen una tematización debida del mar. En ella está la Gran Pecera de Coral».
Aparte, el Gran Acuario tiene cuatro mil ejemplares distintos. «Nuestra pecera oceánica es importantísima. Tenemos zonas complementarias, de jardines de aves casa, como las guacamayas», dijo. Recordó que este recinto enorme y de ventaja para el amor a los animales, conserva un aire eterno del anterior Acuario: el teatro de las aves.
«El promedio de visitantes es fuerte de EUA. Vinieron visitantes de Siria, es de las nacionalidades mas raras; han venido de Turquia. Japón y Dinamarca», recuerda dentro de la riqueza de las visitas al interior de este sitio.
El soporte de la empresa lo hizo una empresa turca; también hubo participación japonesa y danesa.
A modo de investigación, este estudiado director, recuerda: «tenemos una sala de reflexión sobre el hábitat. Tememos distintos libros que tiene que ver con el Mar de Cortés».
Igualmente, determina: » como acuario tenemos que ir mas alla del mar. Tenemos una exhibición de capibaras. Estamos trabajando en un Auditorio 360, tratamos de proyectar especies no comunes».
Lizárraga expresó que los mayores desafíos de este espacio son: conformar un equipo sólido de expertos, porque no los encuentras tan fácil, esto para poder trabajar con los altos estándares de calidad».
Para el directivo entrevistado, los mejores Acuarios del mundo, aparte del de Mazatlán, se encuentran: el de Georgia; Monterey, California; Valencia, en España.
Otro elemento más es insertar al mazatleco promedio en la actividad del «Mar de Cortés» : «poco a poco ese le ha considerado como un activo propio, dándole un sentido de pertenencia».
No todos son quejas para el anterior Acuario, hay que recordarlo con nostalgia: «El anterior tenía 40 años de operación, en su momento tuvo tecnología de punta. Era la primera vez que se hacía en México. Sin embargo, ya quedaba chico, para la expectativa de crecimiento que tenía Mazatlán». Igualmente, Rafael recuerda: «El público nos pedía integrar la exhibición de lobos marinos. Poco a poco el acuario nos va haciendo ver más parte de la comunidad».
Expresa también: «Mí mayor legado es que vengo a servir, a aportar mi trabajo, a servir a mis colaboradores, a lograr que el Acuario se convierta en un instrumento para la educación, a la formación de los valores de la conservación».
Este debe de constar de un mensaje y se debe de convertir en un medio para la formación de nuestros visitantes.
¡ Hay que vivir el Gran Acuario de Mazatlán !
