Por Antonio Velázquez Zárate
Porque se anuncia fecha doble esta semana, es necesario, antes de que se venga encima, abordar un tema en relación a la jornada de la semana anterior, especialmente con los duelos, que a nuestro juicio, acapararon más la atención de los aficionados, no tenemos a la mano lo del mentado rating que suelen mostrar las televisoras, pero por tratarse de Chivas, por sus dos resultados anteriores, del Toluca, actual campeón, del América, otro de los que “jalan” más seguidores y del Monterrey, con su plantilla multimillonaria, suponemos fueron los más vistos. Cabe mencionar que, a la hora del partido entre Toluca y Guadalajara, fueron programados otros dos encuentros, uno de ellos el que disputaron Pumas y Tigres, sin duda alguna, también muy atractivo, pero no creemos que en la misma medida que los arriba mencionados.
El título de esta entrega: Que alguien me explique, nos parece como anillo al dedo en ambos encuentros, más allá de que se trate de Chivas y América contra contendientes de alto grado de dificultad.
Esto no lleva a comentar paso por paso. Veamos.
Las Chivas Rayadas del Guadalajara, venían de ganar el superclásico y de empatar con los Tigres de la Universidad Autónoma de Nuevo León, el primero de visita y el segundo en casa o sea candil de la calle y obscuridad de su casa porque la localía debe pesar, más aún cuando el Rebaño Sagrado venía de ganarle a poderoso América en su propia casa.
En ambos casos la estrategia del alto mando del chiverío, comandado por Milito, fue primero defenderse muy bien en el primer tiempo, atacando solo cuando tenía la posibilidad de llegar al arco rival, pero modificando en el segundo lapso, proclive a cambiar el chip de atacado a atacante. En ambos partidos, le funcionó, aunque ante Tigres a medias, pero sacó puntos ante dos equipos poderosos, ello dio pauta para pensar que Milito había encontrado la fórmula para recuperar terreno perdido. Los cambios, todos ofensivos, le rindieron buenas cuentas, aun cuando dejaron escapar varias oportunidades de marcar más goles.
Hasta ahí todo bien.
Pero vino el partido contra los campeones choriceros y Chivas, en su casa, salió con diferente estrategia: apretar a Toluca de media cancha hasta la saga visitante, es decir, en un plan totalmente ofensivo, situación que detonó en la desorganización de su cuadro bajo y las fallas de sus delanteros frente a la meta rival. La pregunta es: ante un equipo con gran ofensiva, como en los anteriores juegos, desgastarlos con la misma estrategia, esperando de media cancha para atrás. Desgastando física y mentalmente al enemigo y en el segundo tiempo enviar toda la artillería ¿por qué no seguir igual, si le había funcionado ante equipos poderosos, tanto como el Toluca? El acabose fue la expulsión del “Oso” González, nada menos que su mejor contención y peor aún enviar a dos cartuchos quemados, con todo respeto, como lo son Cadwel y “Chicharito”. El primero, técnicamente limitado y el segundo, ya en pleno declive. Basta recordar que el tercer gol toluqueño fue un pésimo pase a Hernández que propició relampagueante contragolpe.
Y ahora, el que perdona pierde.
En cuanto al encuentro entre Monterrey y América, dos apuntes que nos parecen fueron claves en el encuentro. Con un arrollador dominio en el primer lapso de los regios, no aprovechar dos acciones de gol por demás claras, para irse al descanso con un 3 o 4-0, dejaron con vida al América, un equipo, del que comentamos tras su duelo ante Chivas, nos parece fue un tropezón que no tendría consecuencia, solo con el orgullo herido, porque su plantilla, a no dudarlo, tiene todo para pelear por el campeonato.
Monterrey, en el pecado llevó la penitencia, pero aquí volvemos a lo mismo: que alguien me explique, porque el alto mando rayado, se puso una pistola en la cabeza o jugó a la ruleta rusa, echado al equipo para atrás, cediéndole toda la iniciativa a los cremas. Sí, ya lo sabemos, su estrategia era contragolpear, aprovechar un descuido o cobrar una falta fuera del área americanista, pero resulta que los llamados hoy carrileros del Monterrey, no tuvieron la oportunidad de completar su misión de defender y atacar porque el América, posicionó muy bien a los suyos, para impedir lo sucedido en la primera parte, los mantuvo atrás sin poder salir en base a atacar por ambos francos resguardados por sus mediocampistas. Parece sencillo, pero se requiere de disciplina táctica y de mucha condición física y cambios de refresco adecuados.
Ante un equipo tan poderoso como el América, como quedó demostrado, es una estrategia de alto riesgo, aquí vale más tenerlo seguro que contemplar al rival con la pelota en los pies.
Nos vemos durante el resto de la semana
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