Kateryna Sytnyk, maestra de baile ucraniana que dejó «a los suyos» allá.
Luis Fernando Quiroz.
SateliteOnline.mx
Guadalajara, Jalisco; 16 de marzo de 2022.-Nuestra entrevistada es originaria de Kyiv -la capital de Ucrania que por cierto nos menciona que de esa manera es como se escribe su nombre.
Es licenciada en derecho, tiene 36 años y actualmente reside en la ciudad de Guadalajara, Jalisco. En la capital tapatía, trabaja en una empresa de reclutamiento de enfermeros, aparte de que da clases de baile.
Tiene viviendo en México desde 2019. Una de sus grandes preocupaciones al salirse de Ucrania, fue su hijo mayor, el cual nació allá. Actualmente tiene diez años. Su hija más chica tiene tres años.
“Viví en Nueva York, Estados Unidos, en mi época de estudiante”, recordó.
“Nos salimos después de que Rusia comenzó una guerra -el dominio de las zonas separatistas-. Nos venimos a proteger”, mencionó al ser cuestionada sobre que la orilló a irse de su ciudad natal con su hijo.
“No fue fácil para mí”, recordó que uno de sus mayores miedos es lo que sucedería con su hijo si se entraba en una guerra.
Directamente se vinieron a México, sin irse a vivir a otro lado.
Recordó que buena parte de su vida habló en ruso.

“Ucrania es un país en el que si tu quieres hablar en otro idioma, puedes hacerlo”, siendo enfática al afirmar que lo que menciona Vladimir Putin, de que se discrimina a los ruso hablantes en su país no es verdad.
“Con esa excusa se anexaron Crimea”.
Remarcó de una manera tajante que: “si ellos bajan el arma se acabó la guerra”, pidiendo de corazón que el actual conflicto pare.
De Putin dijo que su acción de invadir su país no es de alguien sabio : “el no está bien de la cabeza”.
“No nos deja en paz, no queremos vivir bajo sus reglas y queremos otro estilo de vida”, nos mencionó.
Llamó a los mexicanos a no ver a Putin desde la óptica del anti americanismo por que son dos cosas totalmente diferentes.
Remarcó con seguridad la manera como podría acabar la guerra: “si ellos bajan las armas, se acabó la guerra”, recordando que su pueblo se defenderá hasta el final.
Dijo que en su juventud y adolescencia nació con una idea prorrusa. “Me tomó ocho años hacerme de otra idea de pensar”.
En muchos aspectos, Kateryna ya se siente mexicana; dice que el encanta el clima, sus playas, selvas, su cultura, así como las pirámides y la comida rica.
No fue difícil aprender a hablar el español. Nos dijo que conocía poco de historia en su país sobre nosotros específicamente “de los mayas y sus pirámides”. “Tenía una idea básica de México”.
Ya que conoció un poco más de historia de México, “empata” entre mexicanos y ucranianos, en la historia, su diaria búsqueda por alcanzar la independencia de otros países más fuertes.
“Buscamos la libertad e identidad”.
“La gente es muy amable y está lista para apoyar”, enfatizó.
De las marchas que han tenido lugar para concientizar sobre la guerra, mencionó que sí hay inquietud en la gente que los ha visto manifestase.
Extraña su país. Lo que más le causa nostalgia es “la primavera y sus flores; en el verano, las futas y verduras frescas y el color de las hojas; así como la nieve”.
