Un estudio científico elaborado por un doctorando de la Universidad Autónoma de Sinaloa aporta evidencia técnica sobre el comportamiento sísmico de edificaciones con planta baja débil y plantea la necesidad de revisar construcciones verticales en ciudades como Culiacán.
Culiacán, Sinaloa, a 31 de diciembre de 2025.-Un artículo científico publicado recientemente en una revista indexada internacional puso sobre la mesa el análisis del comportamiento sísmico de edificios con planta baja débil, una tipología estructural común en desarrollos habitacionales verticales. El estudio fue realizado por Aarón Gutiérrez López, doctorando del Programa de Ingeniería de la Construcción de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Autónoma de Sinaloa.
La investigación, titulada “Evaluación probabilística del desempeño sísmico de un edificio representativo con planta baja débil en una región propensa a sismos”, analizó una vivienda multifamiliar cuya planta baja funciona como área de estacionamiento, una configuración que históricamente ha mostrado mayor vulnerabilidad ante movimientos telúricos de alta intensidad.
De acuerdo con el autor, este tipo de estructuras ha sido ampliamente estudiado a nivel internacional tras eventos como el sismo de 2017 en México, donde se documentaron daños severos en edificaciones con menor rigidez en su primer nivel. En el estudio, el inmueble fue sometido a registros sísmicos representativos de la región de Acapulco, mediante análisis dinámicos no lineales que permitieron estimar su confiabilidad estructural ante distintos escenarios de demanda sísmica.
Al referirse al contexto local, Gutiérrez López explicó que, aunque Sinaloa no se clasifica como una zona de alta peligrosidad sísmica, sí se encuentra en una franja de riesgo intermedio, lo que hace pertinente el análisis del crecimiento vertical que se ha registrado en ciudades como Culiacán durante los últimos años.
Asimismo, precisó que la normativa actual no prohíbe este tipo de configuraciones arquitectónicas y que con el tiempo se han incorporado criterios más estrictos para reducir su vulnerabilidad. Sin embargo, advirtió que existen edificaciones construidas bajo reglamentos anteriores, con exigencias menores en rigidez y detallado estructural.
Finalmente, el doctorando subrayó que el objetivo del estudio no es generar alarma, sino promover la revisión técnica y la actualización profesional de los proyectos existentes. Señaló que tanto los edificios nuevos como los antiguos deben evaluarse conforme a la normativa bajo la cual fueron diseñados, a fin de garantizar un desempeño estructural adecuado y fortalecer la seguridad de la infraestructura habitacional.
