Por Antonio Velázquez Zárate
Pues nada, que un mal movimiento al maniobrar una mancuernilla en el gimnasio nos provocó la fisura del dedo de una mano, situación que nos había impedido teclear este aparato llamado computadora. Para su pronta sanación utilizamos una férula con muñequera y santo remedio, de ninguna manera dejamos otras rutinas en el gimnasio porque no en todas se utilizan las manos, pero ya tenemos luz verde para volver a la normalidad.
Bueno, normalidad entre comillas porque, como muchas otras familias, permanecemos a resguardo en nuestros hogares. En nuestro caso, por fortuna en compañía de dos de nuestros nietos, hemos elaborado un buen plan para evitar el hastío y aburrimiento. Tiempo para el ejercicio en el gimnasio ubicado en la parte alta con horario de 6 a 7.30 horas, minutos más minutos menos. Un Body Crunch, caminadora, escaladora, elíptica, bicicleta (fija) un aparato de pesas con tres estaciones, rematando con un costal de esos que golpean los boxeadores y otro para las infaltables abdominales.
Pese a ello, extrañamos, y mucho, salir a correr o montar nuestra bicicleta recorriendo parte de las instalaciones ubicadas en las riberas de los ríos Humaya y Tamazula, a nuestro juicio, las mejores en Culiacán para oxigenar los pulmones mediante el trabajo aeróbico y también anaeróbico. Pero así como extrañamos ese detalle, también hemos extrañado no aporrear el teclado de la PC. Ahora.Ya repuesto de la lesión, espero ser más constante.
Lo que sigue al ejercicio, ha sido costumbre a raíz de nuestra jubilación, tanto del magisterio como tras laborar 45 años en El Sol de Sinaloa: preparar y saborear sabrosa taza de café, solo una al día, dando fe de las noticias de los periódicos locales. A estas alturas, usted lo sabe, lo que cada mañana leemos nos enteramos de ello desde un día antes a través de los diversos noticiarios y de los que por vía del celular nos llega casi al instante todos los días, sin embargo, la costumbre de leer los periódicos tiene sin duda otro sabor, pero ante todo, dar cuenta de todo tipo de opiniones de los columnistas.
Casi dos horas nos lleva esta actividad porque hacemos un paréntesis para el desayuno y porque el celular no deja de llamar nuestra atención y atender los no pocos mensajes que nos llegan de diferentes grupos, desafortunadamente muchos de ellos repetidos.
Luego, a la talacha. Pero no cualquier talacha.
Cuando dejamos de la obligatoriedad de escribir, más no dejar de hacerlo, nos dimos a la tarea de construir en el traspatio una bodega equipada con todo tipo de herramientas, bueno con casi todo tipo de herramientas. Nuestro objetivo: reparar lo que estuviese a nuestro alcance, pero también fomentar nuestra creatividad utilizando tanto material sobrante o de “deshecho” de madera, fierro y plástico. Compramos solo lo que de plano nos hace falta para para nuestros proyectos.
Todo de manera empírica. Echamos a volar muestra imaginación la plasmamos en una libreta mediante dibujos, medidas y manos a la obra. Hemos reparado muebles de la familia de todo tipo, tuberías, tarjas, instalaciones eléctricas, en fin, como apuntamos, hasta donde nuestras habilidades puedan, cuando no, pues simple y sencillamente recurrimos a un especialista. Por otro lado, hemos hecho bancas, maceteros, puertas, percheros, hasta un burro para planchar, repisas y otros objetos útiles para el hogar.
Vaya que nos entretiene.
Simple terapia ocupacional, que combinamos, en tiempos normales, con ir al banco, al súper, desayunar con los amigos, jugar fútbol, leer cualquier “cosa” que nos caiga en las manos. Pero ahora, con esta contingencia solo hemos modificado no andar de vagos. Sobran momentos para jugar a la lotería y otros juegos de mesa, nos ponemos mano a mano con los nietos jugando billar en una sala de juegos, adaptada para ver nuestros deportes favoritos. Una puerta la separa de una pequeña recámara y afuera, nuestro bien equipado gimnasio, que cuenta hasta con TV. Bautizamos ese espacio como “El Club de Toby”.
De vez en cuando sube alguna dama de la familia o de una visita.
Y por supuesto hay momentos para ver TV por la tarde noche. En Netflix hay excelentes películas y series, estas última, por desgracia, por lo regular incompletas porque son por temporadas. Nos dejan, como se dice en el vocabulario normal: “picados”. No podemos dejar de menciona los momentos para escuchar música. Ah¡ y atender con mucho cuidado nuestras plantas que adornan el frente de casa y el traspatio.
Como usted puede ver, no hay tiempo para el aburrimiento. Propóngase a diversificar su tiempo y se dará cuenta de que en familia y encerrados, hay opciones para pasarla bien, aunque extrañando y mucho a los amigos y en nuestro caso al fútbol. Para finalizar por hoy, por si no se dio cuenta para nada mencionamos la palabra de moda por la desafortunada contingencia. Estamos inundados del tema.
¿Algún comentario al respecto?. Este es nuestro correo: antoniovelazquez13@hotmail.com
