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*Nuevo Libro sobre el fútbol de Sinaloa
Por Antonio Velázquez Zárate
Semanas atrás, durante el mes de julio, recibimos en nuestro correo, una propuesta de nuestro amigo y compañero Juan de Dios Palazuelos, relacionada con el sentido humo y social que debe tener el fútbol, especialmente en etapas de mayor edad. La propuesta, está sólidamente justificada, tanto así que alborotó la “bitachera” al grado tal que solo leímos muestras de apoyo a las medidas solicitadas a quienes tienen en sus manos hacerlas realidad.
Desde luego, también nos sumamos a ella, sin embargo, vimos con mucho escepticismo, o como una quimera que en alguna liga de veteranos se propusiera la idea, sin embargo, no fue así. Hace unos pocos días nos enteramos de que fue bien acogida en la liga Ultra Plus, donde militan los de mayor edad, acordaron los delegados, de entrada, que todos los jugadores que se presentan al terreno de juego, tenga oportunidad de participar como mínimo medio tiempo.
Antes de continuar permítanos, sin quitarle ni ponerle una sola coma lo enviado por Juan de Dios, a la comunidad futbolera, con la finalidad de que quienes no conocen a fondo la justificación de la propuesta, estén bien enterados: Quienes participamos en esta categoría somos personas de 70 años y más. En consecuencia, nuestras estructuras físicas en huesos, músculos, ligamentos y cartílagos ya están gastadas por jugar fútbol en más de 50 años. Nuestros órganos ya no funcionan como en años anteriores; sin embargo, para la siguiente temporada habrá una población aproximada de 120 jugadores de esta liga que, por fortuna, todavía mantenemos el espíritu de seguir jugando de acuerdo con nuestras posibilidades físicas, mentales y futbolísticas.
Esta generación de la que formamos parte representamos un relevante valor en la cultura deportiva en nuestro estado de Sinaloa y el país; razón por la cual, nuestra liga debe tener un reglamento disciplinario y una organización que responda con pertinencia deportiva en favor de nuestro estado físico; además, que todos los jugadores del equipo podamos jugar en los juegos de cada jornada que el equipo tenga. Nadie debe ser excluido a jugar, porque todos tenemos derecho a jugar en cada partido en el que se participe.
Por tal motivo propongo lo siguiente: Primero. Si a nuestra edad continuamos jugando, lo menos que debemos comprender es que nuestros encuentros dentro y fuera de la cancha deben ser para cultivar la convivencia amistosa y deportiva. La convivencia debe prevalecer por encima de la competencia; o sea, convivir compitiendo, o competir conviviendo. Este es un binomio que nos debe moderar deportivamente por considerarnos la generación del ejemplo deportivo; porque en la convivencia se cultiva el respeto, la solidaridad y la responsabilidad deportiva. Al convivir deportivamente nos enaltecemos como seres humanos por encima de la actitud ruda que produce el espíritu de competencia agresiva y desleal. En nuestras edades, si cultivamos la competencia en el marco de la convivencia, las jugadas deberían dejar de ser ríspidas, toscas y de mala voluntad; y deben convertirse en entradas nobles, con el respeto de caballeros que nos debemos merecer. En consecuencia, sigamos compitiendo bajo un nuevo formato de relación moral deportiva.
Segundo. Revisar, actualizar y reformar el reglamento disciplinario donde se anoten los tipos de faltas que deben sancionarse con mayor rigor en entradas que ocasiones golpes, lesiones o que pongan en riesgo el estado físico y moral de los jugadores. Como pueden ser: llegar a golpear o empujar por la espalda al jugador; barrerse para tratar de quitar el balón al jugador; usar vocabulario soez, y aquellas que puedan ser indicadas y sancionadas para cultivar el juego limpio y armonioso entre todos nosotros los jugadores. Este reglamento disciplinario debe estar reformado para respetarnos como jugadores y proteger normativamente nuestros estados físicos.
Tercero. Siempre he sostenido que antes que la competencia debe estar la convivencia deportiva, porque eso nos dignifica como humanos al mostrarnos el respeto que nos merecemos como jugadores de un equipo, independientemente de las habilidades futbolísticas. Antes que nada, debe prevalecer el respeto a nuestra condición por las edades que portamos. Por lo tanto, los equipos de esta liga deben estar obligados en alinear a todos sus jugadores que se presenten dentro de la jornada que tengan para jugar.
“Saber convivir es enaltecer la comprensión humana al otro”.
Hasta aquí lo escrito por nuestro amigo.
Ahora bien, al respecto y luego de tomado el acuerdo, surgen no pocas dudas y preguntas: en primer lugar, la máxima cantidad de jugadores a registrar, suponemos no podrán pasar de 24 porque si en determinado momento se presentan todos debido a que en esta categoría alinea 12, sería el máximo número para cambiar. ¿Qué suena exagerado que se presenten más a de 24 si se admiten un mayor número de registrados? Puede ser, pero la posibilidad es real.
También será interesante conocer la dinámica de como y quien llevará el control de los jugadores presentes y llevar la cuenta de cuantos minutos juegan. Porque cualquier elemento puede completar los 35 minutos de los que consta un tiempo, entrando y saliendo varias ocasiones o de plano primero juegan 12 y después los que queden en la banca. Suponemos, que tendrán que entregar al árbitro, partido a partido los jugadores presentes y este dar cuenta fiel de ello, así como de que se cumpla con la regla. ¿Más trabajo para los hombres del silbato? O ¿alguien ajeno a ellos para hacer esa tarea?
En relación con el tema sobre el nuevo libro, se titula Protagonistas de la Historia del Fútbol de Sinaloa, obra de Rafael Borbón, quien previamente, hace un par de año, lanzó su primer trabajo, titulado Pioneros del Fútbol Sinaloense. Se trata, el nuevo ejemplar, como lo señala en la nota de presentación, de jugadores hombres y mujeres, promotores, directivos y comunicadores que han sido referentes de un alto nivel; en el caso de los jugadores se trata de elementos que han destacado en la práctica de este deporte amateur y del más alto rendimiento en el terreno profesional.
El ejemplar consta de 125 páginas divididas en ocho capítulos: Protagonistas de la Historia del Fútbol Sinaloense; Selección Sinaloa 1961 del Fútbol Amateur; Equipo Campeón 1972 del Primer Torneo de la Liga de Fútbol Femenil de Sinaloa; Selección Sinaloa 2022 del Fútbol Femenil Infantil: Arbitros Sinaloenses en el Fútbol Profesional y Jugadores y Jugadoras Sinaloense en el Fútbol Profesional. En la lectura plasma un recuento de los hechos, a raíz de lo que lo motivó a dar luz a su primer libro, apunta también el lanzamiento de otros, entre ellos los de Arturo Santamaria y el de mí autoría. En fin, lo vamos a leer sin prisas, para darles a mis lectores un panorama más amplio. Cuanto cuando y donde saldrá a la luz, aquí mismo le informaremos.
Agradecemos a Rafael su envío en el formato digital
Nos vemos mañana
Antoniovelazquez13@hotmail.com
