Michoacán; 10 de noviembre de 2025.
El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, reconoció que, tras el asesinato del presidente municipal de Uruapan, Carlos Manzo, esa entidad vive “un momento de exigencia social profunda”. Igualmente, aseguró que las protestas de días pasados “son un grito legítimo de dolor”, refiere La Jornada.
Sin embargo, dijo, “es momento de convertir ese coraje en acción colectiva” y que las protestas sean “un punto de partida” para recuperar la seguridad y la paz en ese estado.
Ramirez Bedoya nunca estuvo de acuerdo con las autodefensas; las trató de erradicar en todo momento.
No dió opción a muchas cosas, con ello.
