Quinto Poder
Hablar de Marcial Maciel y los Legionarios de Cristo remite a acusaciones de abuso a menores, mismos que por muchos años fueron negados y encubiertos por las altas esferas de la Iglesia Católica. Varias décadas después de las primeras denuncias de pederastia, los Legionarios de Cristo admiten algunos de los abusos cometidos.
Los Legionarios de Cristo admitieron y reconocieron los abusos después de una investigación interna realizada por Praesidium, una agencia estadounidense dedicada a la prevención y combate a los abusos sexuales contra menores.
El responsable es el sacerdote, Fernando Martínez, personaje contra el que se hicieron varias denuncias entre 1969 y 1993, mismas que fueron presentadas por conocidos o familiares de menores de entre 4 y 11 años, en diversos centros escolares del país ligados a los Legionarios de Cristo.
“Praesidium ha corroborado estos abusos por documentos y múltiples testimonios (…) El padre Martínez, interrogado por Praesidium y en la investigación interna, admite con pena y remordimiento los abusos (…) Fue un error gravísimo de asignar, en este caso, a un sacerdote que había cometido abusos en un puesto de trabajo pastoral con niños y jóvenes en otro lugar”, dijo.
El informe de Praesidium se entregó al Vaticano revela que el propio padre Fernando Martínez fue víctima de abuso sexual por parte del Padre Maciel a los 15 años en los seminarios de Roma y Ontaneda en 1954; además de que Maciel estuvo al tanto y encubrió los abusos de Martínez contra menores de edad.
Según información difundida por El País, a pesar de las denuncias, entre 1969 y 2016 Fernando Martínez continuó vinculado a adolescentes y más tarde fue trasladado a Salamanca, España, donde sus labores continuaron vinculadas a menores.
