*Breve Historia del fútbol femenil
Primera de tres partes
Por Antonio Velázquez Zárate
Luego del gris inicio del nuevo ciclo de la Liga MX, de lo monótono y aburrido de lo que siempre rodea el arranque de nuestra liga, vamos a dejar el tema para otro día por la razón de cumplir lo que en nuestra última entrega señalamos con relación al fútbol femenil. En primer lugar, debemos apuntar que se trata de un trabajo de investigación realizado durante el mes de diciembre, se trató de buscar en el llamado ciberespacio a base de todo tipo de preguntas, así es que lo que ustedes leerán, para nada es obra nuestra más allá de investigar viejas historias. No nos quiten pues méritos, ni a mi hermano Enrique (para nada es aficionado al fútbol, pero es nuestro Sherlock Holmes personal) quien nos puso en bandeja de plata donde buscar este tipo de historias.
Antes de pasar al inicio del relato ofrecido, permítanos pasarle al costo, en esta primera parte, una breve historia, resumida del fútbol entre las damas.
Mire usted, la historia del fútbol femenil es una narrativa de lucha, superación y crecimiento. Aunque el fútbol ha sido tradicionalmente dominado por hombres, las mujeres han jugado y promovido este deporte durante más de un siglo, aunque su visibilidad y reconocimiento han sido limitados hasta tiempos recientes. A continuación, te hago un resumen sobre los hitos más relevantes en su historia:
Primeros años (finales del siglo XIX y principios del siglo XX)
Aunque el fútbol comenzó a organizarse en Inglaterra en el siglo XIX, las primeras mujeres que se involucraron en el fútbol lo hicieron en la misma época, aunque en un contexto muy diferente al de los hombres.
1880s-1890s: En Inglaterra, las mujeres comenzaron a organizar partidos de fútbol, especialmente en grupos de trabajadoras. Uno de los equipos más conocidos fue el Dick, Kerr Ladies, un conjunto de mujeres trabajadoras de la fábrica Dick, Kerr & Co. en Preston. Este equipo jugó en la década de 1910 y alcanzó gran popularidad, realizando partidos en estadios como el Goodison Park de Liverpool.
1917: Se celebró el primer partido de fútbol femenino en Francia, entre dos equipos de mujeres, como parte de una exhibición de la cruz roja.
PROHIBICIÓN Y OBSTÁCULOS (1920-1960)
Durante las primeras décadas del siglo XX, el fútbol femenino sufrió numerosas barreras, sobre todo en Europa, donde los movimientos conservadores y las autoridades deportivas impusieron restricciones.
1921: La Asociación Inglesa de Fútbol (FA) prohibió a las mujeres jugar en los estadios de fútbol masculinos, debido a la creciente popularidad de equipos como el Dick, Kerr Ladies. Esto no solo ocurrió en Inglaterra, sino que también se replicó en otros países.
A pesar de la prohibición, las mujeres continuaron jugando al fútbol en terrenos más pequeños, organizándose en equipos locales y en clubes informales, aunque muchas veces de forma clandestina.
Resurgimiento y crecimiento (1970s-1990s)
A mediados del siglo XX, el fútbol femenino comenzó a resurgir, con la creación de equipos y competiciones internacionales, aunque el camino hacia la igualdad y el reconocimiento fue arduo.
1970: Se organizó la primera Copa Mundial de Fútbol Femenino en Italia, aunque no fue reconocida oficialmente por la FIFA. Esta fue una de las primeras competiciones internacionales para selecciones femeninas.
1971: Se organizó en Italia el primer torneo internacional oficial de selecciones femeninas, llamado la Copa Mundial Femenina de la FIFA. El evento fue pionero, pero aún carecía de la estructura y el apoyo que tenían los torneos masculinos.
1975: La FIFA tomó la decisión de organizar el primer campeonato oficial de selecciones femeninas, conocido como la Copa Mundial Femenina de la FIFA.
Reconocimiento y expansión (2000s – presente)
Desde principios del siglo XXI, el fútbol femenino ha experimentado un crecimiento exponencial en cuanto a popularidad, visibilidad y profesionalismo.
1991: La FIFA organizó oficialmente la Copa del Mundo Femenina en China, que se celebró por primera vez como un torneo oficial. Estados Unidos se coronó como el primer campeón de esta competencia.
2000s: En la década de 2000, las competiciones femeninas comenzaron a crecer tanto a nivel de clubes como de selecciones nacionales. Equipos y ligas profesionales se establecieron en varios países, entre ellos Estados Unidos (con la WUSA, luego NWSL), Francia (con la Division 1 Féminine), y Alemania (con la Frauen-Bundesliga), donde el nivel competitivo de las jugadoras aumentó considerablemente.
2015: La Copa Mundial Femenina celebrada en Canadá alcanzó un hito histórico con la final entre Estados Unidos y Japón, en la que el equipo estadounidense se coronó campeón. La visibilidad del torneo aumentó significativamente, y las mujeres futbolistas comenzaron a recibir más atención mediática.
2023: La Copa Mundial Femenina en Australia y Nueva Zelanda fue un evento que marcó un antes y un después en términos de cobertura mediática, asistencia de público y calidad del fútbol jugado. Equipos como España, con su victoria en el torneo, demostraron el alto nivel competitivo de las selecciones femeninas, mientras que figuras como Alexia Putella, Sam Kerr y Megan Rapinoe se consolidaron como referentes internacionales.
DESAFÍOS ACTUALES Y FUTURO
A pesar del enorme progreso, las mujeres futbolistas aún enfrentan desafíos significativos en términos de igualdad salarial, visibilidad y oportunidades en comparación con los hombres. El desarrollo de ligas profesionales en diversas partes del mundo ha sido un avance importante, pero en muchos casos las jugadoras aún tienen que lidiar con condiciones de trabajo y contratos poco remunerados.
Sin embargo, la lucha por la igualdad en el deporte continúa, y el fútbol femenil sigue creciendo tanto en popularidad como en calidad. En cada nueva generación surgen más futbolistas que rompen barreras y que inspiran a las jóvenes a seguir sus pasos, lo que augura un futuro brillante para el fútbol femenino a nivel mundial.
Para mañana: La Mujer que abrió las puertas al fútbol
Antoniovelazquez13@hotmail.com
