Por Luis Fernando Quiroz/sateliteonline.mx
«Jorge» y ‘Enriqueta», no quisieron dar sus nombres verdaderos, pero sí quisieron contar su historia. Son familia hijo y madre mexicanos respectivamente. Se fueron a vivir a EUA, específicamente al estado de Tennessee, en donde hasta hace unos meses económica y sanitariamente todo iba bien.
El hijo fue el primer que se fue al vecino país del norte, la madre lo alcanzó después. Jorge, aparte de terminar la carrera «allá», se casó , trabajó en un restaurante de comida mexicana, siguió con ese gusto y puso el suyo propio en el estado mencionado de Estados Unidos.
«Aquí me han recibido muy bien, he tenido muy buen trato de la gente, se gana bien» mencionó Enriqueta en los meses anteriores a la pandemia.
Si bien los dos han hecho una vida aparte, no dejan de ser familia y son varias las razones por las que en este tiempo están preocupados.
Jorge ya es ciudadano y Enriqueta todavía no . Todo iba bien hasta hace un par de meses a el lo diagnosticaron con la nueva enfermedad, a la que Trump denomina la «gripe china».
Al tener problemas de respiración desde antes la enfermedad Jorge se resintió cuando dio positivo con la enfermedad: El restaurantero intuye que un trabajador suyo se lo pego porque a decir de él «llegó malo al negocio, luego de salir de viaje»
«El que piense que esto es un juego está equivocado la enfermedad existe y uno tiene que cuidarse al doble de lo que se hacía antes. nunca pensé que me fuera a pasar esto «, menciona Jorge quien a base de medicamentos ya pudo salir del problema.
La que ya también padeció la enfermedad fue Enriqueta, quien ya también di positivo a la prueba. Así que sumado a la situación de que la deporten se encuentra el que quede sana.
«Me siento bien. He seguido las recomendaciones de los doctores. Aparte me cuido «, dice Enriqueta.
Historias como estas contadas por los paisanos hay millones. La enfermedad no tiene límites, ni sabe quienes son migrantes y quienes no.
