Culiacán, Sinaloa.-Ángela explica que es un formato muy amigable, que se puede llevar fácilmente a las escuelas, que le permite al niño ser un creador también, jugar y explorar más allá de la historia de Kikirino.
Considera que “Kikirino” retoma el estilo de los cuentos clásico, que hace un guiño al Patito feo, pero sin transformación al final, porque la belleza está desde el principio: “inclusión, abrir los canales y aceptar lo que está ahí”. Es un texto sencillo que habla de las relaciones cotidianas y el respeto a las diferencias.
Coinciden en señalar que es un formato de fácil distribución y precio muy bajo, que permite a los niños expresarse, lo que resulta motivador para ellos. Señala Raúl Quiroz que su fortaleza está en su sencillez.
Destacó Ángela Mar que siempre tuvo mucha ayuda, tanto de la ilustradora como del editor. Quitzé Fernández de Amonite, asimismo de compañeros que leyeron el boceto: Es una obra colectiva, concluyó.
