Un proyecto científico encabezado por la investigadora Claudia Elia Villalobos en la Facultad de Biología de la Universidad Autónoma de Sinaloa busca aprovechar la extraordinaria capacidad regenerativa del ajolote para avanzar en estudios sobre enfermedades como cáncer, lupus y diabetes, además de contribuir a la conservación de esta especie en peligro de extinción.
Culiacán, Sinaloa; 29 de diciembre de 2025.-Desde la Universidad Autónoma de Sinaloa, una investigación pionera coloca a Sinaloa en el mapa de la ciencia biomédica internacional. La investigadora Claudia Elia Villalobos, adscrita a la Facultad de Biología, desarrolla un proyecto de ciencia de frontera mediante el cultivo de ajolotes (Ambystoma mexicanum) con el objetivo de estudiar su capacidad única para regenerar tejidos y órganos.
El proyecto, denominado Atxol Genoma Sinaloa, no solo plantea líneas de investigación orientadas a enfermedades como lupus, cáncer, diabetes, lesiones de médula espinal y cultivo de piel para quemaduras, sino que también apuesta por la preservación de esta especie endémica de México, actualmente en peligro de extinción.
Villalobos explicó que uno de los principales desafíos ha sido la aclimatación del ajolote al clima sinaloense, muy distinto al de su hábitat natural. “Vienen de un ambiente frío; aquí la temperatura representa un reto importante. Si se estresan, pueden perder sus branquias o incluso presentar conductas agresivas”, detalló.
Como parte de esta primera etapa, la investigadora instaló siete estanques con control de condiciones y desarrolló, de manera paralela, el cultivo de su propio alimento: una especie de lombriz que ha permitido que los ejemplares se mantengan saludables y en crecimiento durante más de siete meses.
El alcance del proyecto va más allá del laboratorio. Uno de los objetivos centrales es establecer una reserva genética fuera del Valle de México, lo que permitiría blindar a la especie ante riesgos ambientales y fortalecer su reproducción en cautiverio bajo protocolos estrictos de trazabilidad.
“La regeneración del ajolote es extraordinaria: no solo extremidades o branquias, también cerebro, corazón y otros órganos. Entender estos procesos abre una ventana enorme para la biomedicina humana”, subrayó la investigadora, quien también destacó que el proyecto permitirá la formación de estudiantes de Genética y Biomedicina en investigaciones de nivel mundial.
Finalmente, Villalobos hizo un llamado a la sociedad para valorar y proteger a esta especie milenaria. “Es un tesoro biológico que puede aportar soluciones a grandes problemas de salud; cuidarlo es también cuidar nuestro futuro”, concluyó.
