Columna 90 Minutos
Por Antonio Velázquez Zárate
Pues sí, efectivamente, el objetivo de calificar para el mundial de Qatar está a la vuelta de la esquina, los números así lo dicen y el próximo rival, El Salvador, también. Si bien es verdad que se habla de lograr su pase “a como sea”, es decir, sin importar el cómo, debemos recordar la experiencia de 2014, México tuvo un pésimo desempeño y mucha suerte en lograr llegar al repechaje, que fue pan comido porque su rival era mucho más malos que los equipos de CONCACAF.
Pues bien, esta vez libramos el hecho de ir hasta el otro lado del mundo por el boleto, pero debemos darle las gracias a Estados Unidos y a Honduras. Gracias a ellos el equipo nacional está con y tres unidades más que Costa Rica, con la diferencia que los ticos enfrentarán a nuestros amigos los gringos, quienes por segunda ocasión le dieron una manita al tricolor.
¿Qué no?
Claro que sí. El equipo de las barras y las estrellas falló tres oportunidades más que claras de gol, en las tres sus jugadores solos frente a la meta defendida por “san” Memo Ochoa. México y Estados Unidos, empataron sin goles, gracias a esos enormes errores de los gringos, mientras que los nuestros jamás pudieron llegar a plenitud ante la meta del portero rival.
Así es que, sí, como la otra ocasión cuando Estados Unidos le sacó un punto a Panamá en el último segundo del juego en la ronda final eliminatoria: gracias.
Pero también a Honduras, simplemente porque el gol mexicano, lo anotó un hondureño, si bien es cierto que provocado por la presión de Alvarez, no deja de ser una acción de muy buena suerte. A estas alturas si Estados Unidos, hubiese estado certero y Honduras no comete ese autogol, tendríamos tres unidades menos, muy cerca de otro repechaje.
Comentamos en nuestra última entrega que ya no es ventaja que los que juegan en Europa tengan la ventaja de la altura, el mismo Lozano, lo confirmó luego del último partido jugado en el estadio Azteca. Lo cierto es que si por objetivos vamos, pues sí, prácticamente nos veremos en Qatar, pero en cuanto a funcionamiento, la verdad es que simplemente no le vemos mucho al equipo nacional. En 2014 andaban por el estilo, pero otra cosa fue el mundial, el equipo nacional, tuvo excelente participación, se quedó cerca de pasar a los cuartos de final, pero el clavadista holandés Rober, se encargó de engañar al silbante y ahí terminó todo.
Recibimos en nuestro chat y correo, cualquier número de comentarios, todos en el mismo tono: en contra de como se ha desenvuelto el equipo nacional. Algunos nos hablan o recuerdan a jugadores como Blanco, Borgetti, Galindo, García Aspe y otros más que hacían la diferencia em sus posiciones y señalan que en el actual equipo, simplemente no les llegan ni a los talones.
Uno de tantos correos, pinta de cuerpo entero lo que los aficionados piensan del tricolor:
La selección mexicana La selección mexicana volvió a mostrar el rostro asistemático de su juego; y así, en el des estructurante sistema de juego que tiene, los resultados siempre van a ser de tropiezos.
Todavía México, lamentablemente, juega “retumbonamente” sin una idea que le defina como un equipo equilibrado, ordenado, ofensivo y peligroso en las áreas rivales. Después de medio campo, para construir el ataque, México juega a lo ocurrentemente impensable, sin ideas ni oportunidades de acompañamiento entre sus atacantes. Los medios transitan por los asideros de las ocurrencias y los tres delanteros, Lozano, Jiménez y Corona, son palomas distraídas y fáciles de marcar por los defensores contrarios; así lo muestran la raquítica producción de goles.
Señala que la dirección técnica está más dedicada a morderse las uñas cada juego en lugar de definirles a lo que se debe jugar como selección nacional; cosa que la federación mexicana de fútbol también tiene perdido el rumbo.
Acudir la selección mexicana a un mundial con tan indefinida nomenclatura futbolística será tanto como autoflagelarse en cada partido, donde el único victorioso será el tata Martino al demostrar su pírrica capacidad como entrenador de un equipo de fútbol.
El resultado que hoy se obtuvo frente a Honduras es la muestra más patética del desespero en la desesperanza. ¡Ah! que selección mexicana del tercer mundo futbolístico!!!
Así o más claro.
Nos vemos Mañana. Les debemos el resumen sobre la presentación del libro Un Siglo de Fútbol en Sinaloa.
Antoniovelazquez13@hotmail.com
