Jonrones de Gunnar Henderson y Roman Anthony marcaron la diferencia en el triunfo 2-1 sobre República Dominicana, resultado que coloca a Estados Unidos en su tercera final consecutiva del Clásico Mundial de Béisbol
Miami, Florida.— En un duelo de alto nivel y cargado de figuras estelares, Estados Unidos derrotó 2-1 a República Dominicana la noche del domingo en el loanDepot park, resultado que le permitió avanzar a la final del Clásico Mundial de Béisbol por tercera edición consecutiva.
El conjunto estadounidense, que llegó al torneo con la misión clara de conquistar el oro, ahora enfrentará en la final al ganador del duelo entre Italia y Venezuela, partido programado para el martes por la noche.
La ofensiva de Estados Unidos respondió en el momento clave con jonrones solitarios de Gunnar Henderson y Roman Anthony, que respaldaron la sólida actuación del abridor Paul Skenes y un bullpen que logró preservar la ventaja en un ambiente electrizante ante 36,337 aficionados.
República Dominicana tomó la delantera en el segundo inning, cuando Junior Caminero conectó su tercer cuadrangular del torneo, un batazo solitario ante Skenes que puso momentáneamente arriba a los caribeños 1-0. Ese batazo también representó el jonrón número 15 del torneo para la poderosa ofensiva dominicana, estableciendo un récord en el Clásico.
La reacción estadounidense llegó en el cuarto episodio, cuando Gunnar Henderson abrió la entrada con un jonrón de 400 pies frente al abridor dominicano Luis Severino, empatando el juego.
Un out después, Roman Anthony conectó otro cuadrangular solitario al jardín central frente al relevista Gregory Soto, colocando la pizarra 2-1 a favor de Estados Unidos, ventaja que resultaría definitiva.
El pitcheo estadounidense también fue clave para mantener el marcador. Skenes logró salir de un complicado momento con las bases llenas en el cuarto inning, mientras que el relevo encabezado por Tyler Rogers apagó un peligroso ataque dominicano en el quinto episodio.
En esa entrada, Rogers provocó un rodado de Juan Soto que terminó en un doble play, ejecutado por Bobby Witt Jr., frenando el intento de remontada.
El encuentro también dejó grandes jugadas defensivas. Julio Rodríguez protagonizó una de las más espectaculares al robarle un cuadrangular a Aaron Judge al brincar la barda del jardín central.
Por su parte, el propio Judge también brilló a la defensiva con un potente tiro desde el jardín derecho que retiró en tercera a Fernando Tatis Jr., además de una atrapada en zambullida que evitó un hit de Soto.
Con el triunfo, Estados Unidos se instala nuevamente en la final del Clásico Mundial, donde buscará coronar su participación con el campeonato.
