Ya disparó sus dos primeros jits con Cachorrops
Por José I. RODRIGUEZ/Sateliteonline.mx
Fueron once largos años desde su debut en el beisbol mexicano los que vivió el infielder sonorense Esteban “Pony” Quiroz, y no paró en su cabalgata hasta no ver cumplidos sus sueños de ser un “grandeligas”.
Mucho terreno debió recorrer Quiroz, algo más de 700 juegos disputados en su carrera, tanto en verano como en invierno y luego, los últimos cinco años en las ligas menores en Estados Unidos.
Los Tigres de Quintana Roo lo vieron nacer como pelotero en el 2011 y cuatro años más tarde aparece en el invierno con los Yaquis de Ciudad Obregón, el equipo de su tierra natal. De ahí fue a Mazatlán, Los Mochis y a Guasave desde el pasado calendario.
Medias Rojas de Boston fue su primer clun en las menores y luego los Padres de San Diergo. El pasado sábado fue llamado hasta los Cachorros de Chicago que lo habían obtenido desde Arizona y lo debutan ante Rockies de Colorado.
Si, claro. No ha sido un debut de glamur pues en sus tres primeros turnos no conectó a la pelota y saboreó su primer ponche en Las Mayores.
Sin embargo en su tercer juego el martes ante Miami, se fue de 3-2 con sus dos primeros imparables en esta nueva aventura.
Lo importante que ya llego y ahora tratar de mantenerse ahí, en base a su seguro guante y que comience a sacar sus batazos pues también sabe hacerlo.
