Por Gilberto López Chan
En los últimos días se ha comentado mucho en el medio empresarial y oficial en México, el arancel de 20.91 por ciento que pretende aplicar la administración del Presidente Trump a la importación de los tomates que provengan de México a partir del 14 de Julio de este 2025
De entrada, se prenden los focos rojos en nuestro país por las muchas implicaciones que se puedan venir, además que repercutiría en el consumidor final en USA, que es el más importante de esta cadena alimenticia.
No es la primera vez que ambos países entran en negociaciones sobre la comercialización de dicho producto y que agraciadamente se han llegado a buenos acuerdos para ambas partes.
El 60 por ciento del consumo de tomate en USA es producido en México y por esa razón, siempre han estado abiertas las puertas para resolver cualquier conflicto que se pueda presentar.
Esta relación comercial , a través de los años se ha engrandecido para beneficio de ambos lados, ya que si USA recibe un producto muy necesario, el agricultor mexicano importa a su vez insumos que son necesarios para producir dicha legumbre, tales como semillas, materiales para el campo, maquinaria y tecnología agrícola, materiales de empaque, etc.
De la producción total de tomate en México, aproximadamente el 95 por ciento se exporta a Estados Unidos de una superficie de 22 000 hectáreas cultivadas, cuyo valor de exportación alcanza los 3 000 millones de Dlls.
Para México sería catastrófico que se redujeran las exportaciones para USA porque de esa fuente de trabajo dependen aproximadamente 400 000 personas flotantes en el año, más lo que representa el consumo local de insumos agrícolas, más el ingreso fiscal y sobretodo el problema social para reemplazar todas esas fuentes de trabajo.
Pensar que USA pueda cubrir el consumo de tomate que proviene de México con productores de aquel país, les resultaría muy difícil y muy complejo, sobretodo a corto plazo, ya que el proceso productivo, comprende desde planeación de áreas estratégicas de cultivo, infraestructura agrícola, tecnología agrícola de punta, instalación de invernaderos, instalaciones para empaques, maquinaria especializada de empaques, distribuidoras, áreas de administración.
Mención especial merece la mano de obra, que en este proceso productivo representa el 40 por ciento del costo total de la inversión y por la condiciones socio económicas de aquel país, les sería muy complejo la contratación de los miles de jornaleros agricolas.
De las regiones agrícolas más productivas en USA están los estados de Florida, Texas y en la costa Oeste , California, Oregon y Washington State, entre otros estados y la mayoría de mano de obra es de origen mexicano y de otros países latinos.
Mexico tiene organismos agrícolas muy competentes y muy profesionales, que junto con las dependencias de gobierno federal asignadas para este caso, no dudamos que podrán resolver este problema y encaminarlo a una solución que redunde en beneficio para ambos países.
