Columna 90 Minutos
Por Antonio Velázquez Zárate
Semanas atrás, mucho antes de que se iniciara la crisis sanitaria a nivel mundial, en el medio futbolístico ya se hablaba de posibles modificaciones en la Federación Mexicana de Fútbol en la Liga de Ascenso. Los pretextos empezaron incluso desde mucho antes con los candados relacionados con el cuaderno de cargos que debían de cumplir los equipos para ser certificados para ascender y mucho antes con la medida tomada para que, mediante fuerte suma de dinero los equipos que les correspondía descender continuaran vigentes en la máxima categoría.
Así pues, hubo un campeón de la división de ascenso, Cafetaleros de Córdoba que no pudo ascender y dos equipos a quienes les correspondía descender que no descendieron, mismos que terminaron por tirar la toalla; uno, Lobos, terminó vendiendo su franquicia a Ciudad Juárez que estaba en la Liga de Plata y otro, Veracruz, que se declaró en quiebra y la federación se quedó con la franquicia.
La idea de hacer modificaciones a la Liga de Ascenso, creció más aun antes las renuncias de Potros de UAEM (equipo de Toluca) y Loros de Colima, ambos por diferentes razones, pero para el caso es lo mismo. El remate de todo esto o pretexto final fue el azote sanitario que provocó la emergencia ante la situación económica de los 12 equipos vigentes. Hubo una reunión en lo oscurito en la cual 7 de 12 se pronunciaron no solo dar por terminado el torneo sino desaparecer la liga para sustituirla por otra a la que supuestamente llamarán Liga de Desarrollo.
Sí con anterioridad parte de lo escrito ya lo habíamos plasmado, ahora corregido y aumentado a manera de introducción para continuar con otra parte de esta telenovela. Nos referiremos en este caso en particular a los Dorados y en general a otras consecuencias que vendrán a raíz de la determinación tomada, que aún no firmada, según tenemos entendido, mucho menos aún está claro el futuro proyecto. Se trata de varías especulaciones ante la falta de la versión oficial de como aterrizarán la nueva propuesta.
En cuanto a Dorados, lomo le está haciendo falta a la directiva que encabeza Antonio Núñez, especialmente por dos motivos: uno, que el voto por la cancelación del torneo y por la creación de la nueva liga sub 23 con 5 refuerzos de jugadores mayores a esa edad, entre los 7 equipos a favor por esa propuesta está el de Dorados. Y dos, que el presidente del equipo y mucho menos sus dueños (Grupo Caliente), no han salida a manifestar absolutamente nada sobre él porque su postura tomada en la reunión.
La furia en redes sociales, ha sido monumental, algunas de ellas pasadas de rosca por los insultos, pero en general razonables porque la posición de Dorados. Previamente a todo esto era otra, pero todo empezó a cambiar a raíz de la no certificación porque sus dueños ya contaban con dos equipos en la máxima categoría (Xolos y Querétaro). De por sí muchos aficionados ya se habían manifestado en el sentido que Dorados era plato de tercera mesa, con lo sucedido en la última semana, simplemente hasta de la mesa desaparecerá, porque se avizora dejar a Culiacán sin fútbol profesional, luego de casi 18 años.
Antonio Núñez, presidente del club, no es más que solo eso, el representante oficial de Grupo Caliente ante la Federación Mexicana de Fútbol, es decir, no se manda solo, por lo tanto no tiene el poder de tomar determinaciones de alto impacto, el voto a favor del no a la continuidad le fue ordenado de muy arriba y seguro es que desde Tijuana, le han recomendado no hacer declaraciones a los medios de comunicación. No por lo menos al momento de escribir estas líneas.
Aún hay más tela de donde cortar, así es que nos vemos mañana.
antoniovelazquez13@hotmail.com
