Culiacán, Sinaloa.- En el marco del 56º aniversario de la masacre de Tlatelolco, la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) realizó una conmemoración luctuosa en las instalaciones de su Edificio Central. Este evento recordó el violento acontecimiento ocurrido el 2 de octubre de 1968 en la Plaza de las Tres Culturas, donde estudiantes y civiles fueron asesinados por la represión gubernamental en un movimiento estudiantil que exigía libertad y justicia.
Durante la ceremonia, el doctor Robespierre Lizárraga Otero, encargado del Despacho de Rectoría de la UAS, subrayó que «el 2 de octubre de 1968 quedó marcado con sangre en la historia de México». Resaltó que este hecho trágico no solo es un recordatorio de la infamia que sufrió la sociedad mexicana, sino también de la lucha constante por la defensa de la universidad pública y su autonomía, valores que siguen vigentes en la actualidad.
Lizárraga Otero enfatizó que la lucha por la libertad, la justicia y la democracia es más relevante que nunca, ya que estas bases son esenciales para garantizar el acceso de los jóvenes a la educación superior. “La universidad pública es una oportunidad extraordinaria que la sociedad ofrece a sus hijos para progresar como profesionistas, para vivir con justicia y dignidad”, señaló el académico.
En el evento, los estudiantes Marian Galilea y Samuel Bernardo rememoraron la valentía de los jóvenes que formaron parte del movimiento del ’68, destacando el apoyo que la UAS ofrece a los estudiantes, especialmente a los foráneos, a través de sus Casas Estudiantiles. Reafirmaron su compromiso con la defensa de la Autonomía Universitaria, un pilar fundamental de la institución.

El acto conmemorativo concluyó con un llamado de Robespierre Lizárraga a la comunidad estudiantil y universitaria para que continúen defendiendo a la UAS como un derecho del pueblo sinaloense. “Defiendan siempre a la Universidad, nunca olviden a los jóvenes de 1968. Ser rebelde es progresar frente a las adversidades, y debemos luchar siempre por la Universidad Autónoma de Sinaloa. ¡1968: Ni perdón, ni olvido!”, enfatizó el rector.
A diferencia de otros años, debido a la situación de inseguridad y violencia en la ciudad, no se llevó a cabo la tradicional marcha de moradores. Sin embargo, se colocó una ofrenda floral en el lugar donde, hace 52 años, la alumna María Isabel Landeros fue asesinada, y su compañero Juan de Dios quedó gravemente herido tras la represión ordenada por el entonces gobernador Valdez Montoya contra los estudiantes que luchaban por sus derechos.
