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Por Antonio Velázquez Zárate
Luego de las terribles demostraciones de la selección nacional, ante Canadá, Estados Unidos, Jamaica y Costa Rica, para nada es raro que como dice nuestro titular de hoy “con la desconfianza al tope”, los aficionados esperan el duelo de esta noche ante Panamá, cuyo resultado puede resultar la antesala de jaque mate o bien, tomar sana distancia de los canaleros porque luego faltarán solo tres duelos, uno de ellos de alto peligro ante Estados Unidos y los otros dos más a modo ante El Salvador y Honduras.
La dirección técnica del tricolor anunció desde ayer según esto, cambios drásticos para el partido crucial contra los panameños. La verdad es que un par de ellos obligados, como la de Moreno, por castigo y la de Luis Rodríguez, por lesión, los otros movimientos como el ingreso de Arteaga y de Johan Vazquez, si son novedad, así como el de Orbelin Pineda y Henry Martín, una vez más dejó fuera a Alexis Vega e insistiría con Lozano y Corona.
Adelante, esto tiene una razón: Panamá requiere de ganar, sí o sí, no puede quedar esperanzado a depender de otros en el futuro, pero dentro de lo peor para ellos, desde luego que empatar sería su otra salida, pero lo dejaría en la misma situación, esperar tropiezos de los nuestros y que ellos ganen sus duelos, entre ellos a Estados Unidos.
Vaya dilema para ambos técnicos.
Veamos porque lo apuntamos de esa manera: pensamos que Tata Martino, contempla a un Panamá, atrevido, es decir que saldrá a presionar en todos los sectores de la cancha, tratar de recuperar la pelota a en base a su velocidad y ahora hasta en su buen juego de conjunto, sorprender a México, de ahí que nos gusta la inclusión de dos laterales que entre otras virtudes, su velocidad está a la altura de los panameños, pero aún más: cuando la situación lo requiera que ambos cuando lleguen a terreno rival, elijan mejor que los anteriores, especialmente que Gallardo, quien si de algo ha pecado, es de no ser certero a la hora de poner la pelota en el área.
Tiene lógica sostener a Lozano y Corona, porque suponiendo que Panamá saldrá a arriesgar, se supone los nuestros tendrán más terreno abierto y por consecuencia en el mano a mano mayor posibilidad de llegar con más peligro, pero, si Panamá imita a Costa Rica, sin duda las cosas se complicarían para los dos mexicanos que juegan en Europa. El dilema para el técnico canalero será precisamente ese, pertrecharse y contragolpear o de plano ser muy intenso en la marca desde la misma salida del equipo nacional y correr el riesgo de dejar a Corona y Lozano en campo abierto.
En media cancha, la novedad será Orbelín Pineda, un recuperador, pero con tendencias ofensivas de tal manera que Héctor Herrera, continuará como un contención fijo, requerirá siempre el apoyo de Orbelín y que Corona y Lozano, también bajen a “estorbar” con la intención no solo de incomodar a sus rivales sin de despojarlos de la pelota.
En cuanto a Henry Martín, aun cuando ha mejorado su técnica, no es esto su principal virtud, pero es fuerte, entrón, pelea toda pelota, pero se requiere que fije más su posición dentro del área y desde luego que tenga balones con ventaja. Todos nos hemos dado cuenta de que si por algo estamos como estamos, es porque adelante se toman malas decisiones y cuando hay manera, las fallas han sido terribles.
Así las cosas, será bien interesante observar las estrategias de ambos técnicos. ¿Panamá saldrá con todo a la ofensiva o tratará de contragolpear? ¿México, esperará y buscará los espacios largos o será sometido a una defensa a ultranza del rival? Y Claro, ambos tendrán planes para cambios de acuerdo a como vaya el marcador, en ese renglón, Tata Martino, sin duda, tendrá mejores cartas.
Otra vez a preparar la bota. Las chelas no se antojan y, además, mañana es día hábil. Bueno no para todos.
Nos vemos mañana
Antoniovelazquez13@hotmail.com
