Por Antonio Velázquez Zárate
Pues nada, estimados lectores, aun cuando queda como lo último de la cola de los festejos de fin de año, la mentada tamalada del 2 de febrero, día en cual quienes no se tragaron el “mono” o el mentado muñeco de la rosca de reyes, tendrán el deber de pagar los tamales con chamurrado, chocolate o leche, (según sabemos, más de uno prefirió esa tramposa postura, sin temor a un embarazo). Sirva esta introducción para reiniciar este espacio, no sin antes desearles que, con acciones positivas, mejoren nuestras expectativas este 2025, año futbolístico, antesala del mundial de 2026.
El pasado mes de diciembre, en nuestra última entrega, dimos cuenta del evento estrella del balompié polilla, nos referimos a la décima quinta edición de los Clásicos del Fútbol de Antaño denominada “Luciano “Chachano” Angulo”. Sin duda un evento desde punto de vista organizativo todo un éxito, del cual no narraremos nada más, por la simple y sencilla razón, de que, por primera ocasión, uno de los laureados, apoyado por ser dueño de excelente prosa, nos ofreció, su punto de vista desde un ángulo muy diferente al simple hecho de narrar los acontecimientos. Nos referimos a Rubén Elías Gil Leyva, quien nos explicó ayer, que por lo extenso de su narrativa optó por publicar, la segunda parte, seguramente la más interesante, mañana jueves.
Por cierto, antes de pasar al tema del título de esta entrega, durante la ceremonia de entrega de reconocimientos del evento de diciembre, las mujeres premiadas, pioneras del fútbol femenil en Sinaloa, entre la amena charla, tras el término del acto, nos preguntaron sobre el tema del inicio del balompié entre las damitas a nivel mundial. Nos dejaron una buena tarea de la cual daremos cuenta en otra entrega. Ya investigamos y ustedes como yo, se sorprenderán de lo que encontramos.
Bien a lo de hoy.
Al término de cada ciclo, que incluye los torneos de apertura y clausura, es cuando más movimientos se realizan los equipos en su afán de mejorar sus expectativas, todos sabemos que poderoso caballero es don dinero, así es que los de siempre, se armarán hasta los dientes, aun cuando equipos como el América, tienen por el momento poca necesidad de buscar jugadores del tamaño de sus objetivos.
Todos los clubes dieron bajas y altas, varias contrataciones son novedades, jugadores extranjeros que por primera ocasión pisarán canchas de clubes mexicanos. En este punto sabemos que el único equipo que no recurre a jugadores de otros países es Chivas Rayadas del Guadalajara, al respecto, mucho ruido y pocas nueces, dejaron ir a jóvenes canteranos, sonó el regreso de Orbelín Pineda y hasta este momento aun se hablaba de Luis Romo, ante la partida de Chiquete Orozco a Cruz Azul, finalmente, lo único que hasta el momento tenemos a la mano como “gran” novedad es el retorno de Alan Pulido.
Las Chivas tras once años sin título, logró regresar al máximo pedestal en 2017, es decir hace 7 años y contando; fue precisamente Pulido, el jugador clave del equipo dirigido por Ameyda, para esa conquista, solo que ahora regresa con 33 años, contra los 26 que tenía en ese entonces. Obvio, se trata de un jugador cuya carrera va en pleno declive, que está más cerca de terminar que de ser la solución de Chivas.
Caray, parece que la directiva del rebaño sagrado le tiene mucho amor a este tipo de jugadores, en los que invierte grandes cantidades, sin resultado alguno. ¿Qué no? Uno de ellos fue el caso de Oribe Peralta, quien ya no lo necesitaban en el América, ni para la banca, llegó a Chivas y paso con más pena que gloria, para el retiro, el otro es “Chicharito” Hernández, quien hasta la fecha habla más de lo que juega y ni que decir de su efectividad.
Volveremos a decir lo mismo que en esos casos: ojalá y nos equivoquemos con Alán Pulido, pero tenemos muchas dudas en cuanto a que represente la solución en la línea que más talento requiere Chivas.
Nos vemos mañana
Antoniovelazquez13@hotmail.com
