Entre anillos, supersticiones y camaradería, el bat boy mexicano se asume como el “hombre de la suerte” con los títulos obtenidos con equipo de Venezuela y Dominicana, y manda un mensaje especial a la afición de Tijuana
Guadalajara, Jalisco; 2 de febrero de 2026.-En el ambiente cargado de presión y emoción que envuelve a la Serie del Caribe, hay personajes que se vuelven parte esencial de la narrativa. Uno de ellos es Chevale Burgos, batboy mexicano que está a las puertas de lograr algo inédito: un tricampeonato en el clásico caribeño.
“Es una gran satisfacción ganar una Serie del Caribe, y qué mejor que buscar una tri”, expresó Burgos, en entrevista al medio deportivo digital Hitazo, que destacó los campeonatos del bat boy con los Tiburones de La Guaira en Venezuela y con los Leones del Escogido de República Dominicana en Mexicali, título que ahora intenta repetir en Guadalajara.
Para Chevale, el escenario no podría ser mejor. “Esperemos que se nos pueda dar en esta fecha y qué mejor aquí, en la ciudad de Guadalajara”, dijo, consciente de la magnitud del momento y del simbolismo que tendría coronarse nuevamente.
Con una sonrisa, acepta el mote que le han colgado jugadores y aficionados. “Todo el mundo dice que soy el amuleto, el hombre de la suerte”, comentó. “Mejor que me dejen ahí, sin quitarme de la línea del equipo”.
Sobre los cruces con México y el ambiente competitivo, Burgos se mostró respetuoso. Reconoció la calidad del rival y, lejos de la polémica, deseó suerte a todos: “Es un deporte. Tengo amigos allá y les deseo lo mejor, así como nosotros queremos ganar”.
Con su estilo relajado, dejó una frase que ya circula entre los aficionados: “Podrán ganarme en el Home Run Derby, pero en anillos no”. Y no exagera: su trayectoria reciente lo respalda.
El batboy también destacó la convivencia con varios peloteros ligados a los Toros de Tijuana, como Junior Lake, Franchy Cordero y Aderlin Rodríguez. “Hemos hecho un gran ambiente. Cada vez que voy de Tijuana a Dominicana me lleno de estrellas… y de anillos”, bromeó.
Antes de cerrar, Burgos envió un mensaje directo a la afición fronteriza, que acumula años sin campeonato. “Ojalá este 2026 podamos dar ese empujón a una gran final y lograr un campeonato. Esa afición de Tijuana se lo merece: siempre va al estadio y apoya. Levantar esa copa sería justo para ellos y para el club”.
Mientras las finales se acercan, Chevale Burgos ya es parte de la mística del Caribe: un personaje discreto, pero rodeado de superstición, anillos… y victorias.
