*La historia no le favorece
Por Antonio Velázquez Zárate
Solo por los tiempos, el anuncio de la contratación de Carlos Anceloti, técnico italiano, actualmente estratega del Real Madrid, sorprendió a muchos, a pesar de que su nombre ya había sonado y que parecía inminente su partida a tierra carioca. Y es que, aun está dirigiendo a los merengues, por lo regular este tipo de anuncios salen a la luz, una vez que formalmente un técnico, renuncia o es renunciado al final de la temporada, es decir hasta el último partido.
La última ocasión en que Brasil fue campeón del mundo en fútbol fue en el Mundial de Corea-Japón 2002, venciendo a Alemania el 30 de junio 2 goles a 0, ambos anotados por Ronaldo, en duelo efectuado en el estadio Internacional de Yokohama, Japón.
Ese fue el quinto título mundial para Brasil, consolidando su lugar como la selección más exitosa en la historia de los Mundiales de la FIFA. Los títulos anteriores fueron en 1958, 1962, 1970 y 1994. Como usted puede ver, han pasado otros 5 Copas del Mundo, que equivalen a 20 años sin que Brasil, conquiste otra corona, es más haciendo el ridículo en su propio mundial al recibir 7 goles de Alemania y empatado con México.
Ha sido mucho para su afición, para los directivos y para los jugadores. Hemos visto como ha quedado atrás el llamado “jogo bonito” que caracterizaba al balompié brasileño, cuyos jugadores, en su mayoría en equipos de Europa, se hayan familiarizado con otros estilos y perdido en gran parte el suyo.
Pues bien, han dejado por un lado a todos los técnicos brasileños, muchos de jerarquía indiscutible, pero incapaces de lograr que sus jugadores hagan sinergia adecuada para volver por sus fueros; ahora con un técnico, totalmente adaptado al fútbol de Europa, veremos si le atinan, porque deben saber que nunca un técnico extranjero ha sido campeón dirigiendo a otro país.
Aquí, se los muestro desde el primer mundial en l930 cuando Alberto Suppici, llevó al campeonato a Uruguay; en 1934 y 38 el monarca fue Italia con Vittorio Pozzo, único que ha repetido consecutivamente; en 1950, otra vez Uruguay, en el llamado Maracanazo con Juan López Fontana al frente: en 1954, Sep SWepp Herberger, llevó a Alemania Federal a su primera victoria; en 1958 y 1962, Brasil fue bicampeón con Vicente Feola y Aymoré Moreria, respectivamente; en 1966, con polémico final, Inglaterra, el inventor del fútbol moderno, con todo y reglas ganó su hasta única copa con Alf Ramsey. Para su fortuna aún no había VAR.
El primer mundial efectuado en México en 1970, Brasil, con el mejor equipo de su historia con Pelé al frente fue campeón, dirigido por Mario “lobo” Zagallo; en 1974 Alemania federal, levantó la copa con Helmut Schon: en 1978 en su mundial Argentina por fin ganó el campeonato dirigido por César Luis Menotti: Italia en 1982 bajo la batuta de Enzo Bearzot; en el segundo mundial de México en 1986, Argentina comandado por la mano (con doble sentido, esto de “con la mano”) de Diego Maradona, bajo la dirección de Carlos Salvador Bilardo; en 1990, fue Alemania con Fran Bckenbauer; en la capa de 1994, por fin volvió Brasil, con dirección de Carlos Alberto Parreira; en 1998 Francia con su primer título comandado por Aime Jacquet; en 2002 el último cetro para Brasil, con Luis Felipe Scolari; en 2006 Italia se llevó la copa con Macrello LIppi; en 2010 en su mundial España ganó por fin la copa con Vicente del Bosque; en 2014, Alemania volvió por sus fueros en tierra brasileña con Joachim Low; Francia retorno a la conquista en 2018 con Dieder Deschamps y en 2022, el tercero para Argentina con Roberto Scaloni.
Todos pues, han sido profetas en su propia tierra, contrariamente a los que reza el refrán popular. Entre ellos, Mario Zagallo, Franz Beckenbauer y Didier Deschamps han sido campeones como jugadores y como entrenadores.
Nos vemos mañana
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