Guadalajara, Jalisco; 2 de enero de 2026. Fue constante el llamado de la Iglesia a parar la violencia que se vive en México y que va progresivamente en aumento gradual.
Durante la misa de Año Nuevo, el arzobispo de Guadalajara, cardenal Francisco Robles Ortega, hizo un llamado enérgico a la sociedad y a las autoridades para que la paz regrese a México, tras lamentar los altos niveles de violencia que afectan a comunidades enteras y frenan el desarrollo social y económico del país.
Como parte de su sermón dejó entrever su preocupación y la de su grey por el hecho ocurrido la semana pasada, cuando un comendo armado terminó con la vida de un empresario del Mercado de Abastos, con la de su hija y uno de sus guardaespaldas; con nada menos que por lo menos 200 balazos.
El prelado expresó que la inseguridad, el miedo y el cobro de piso han convertido la vida cotidiana en un desafío constante, señalando que es imposible progresar cuando la violencia se impone como norma. “Es imposible vivir en la violencia… No puedes poner un negocio en paz”, advirtió durante su homilía.
Robles Ortega reflexionó sobre la carga que representa vivir bajo la intimidación y el miedo. “La vida es pesada de por sí, pero es mucho más pesada llevándola bajo la amenaza y el temor de la violencia”, expresó con tono de preocupación, exhortando a los fieles a convertirse en promotores de la paz en sus comunidades.
