El consumo desmedido de bebidas energéticas entre jóvenes ha encendido las alertas en especialistas de la UAS, quienes advierten que su ingesta puede derivar en complicaciones cardíacas severas, incluso fatales.
Culiacán, Sinaloa, 13 de abril de 2026.-El uso frecuente de bebidas energéticas entre niños y adolescentes se ha convertido en una práctica preocupante que podría tener consecuencias fatales, advirtió el nutriólogo del gimnasio cardiovascular de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), René Villarreal Sánchez.
El especialista explicó que la popularidad de estos productos ha crecido impulsada por la publicidad y su difusión en redes sociales, lo que ha llevado a que muchos jóvenes las consuman como si fueran bebidas comunes, sin dimensionar los riesgos que representan para su organismo.
Detalló que estos productos contienen altas concentraciones de cafeína, azúcar y taurina, combinación que genera una sobreestimulación del sistema nervioso central. Entre los efectos más graves se encuentran alteraciones en el ritmo cardíaco, crisis de ansiedad, trastornos del sueño e incluso eventos fatales como paros cardíacos.
Villarreal Sánchez señaló que ya existen antecedentes de fallecimientos en menores asociados al consumo de este tipo de bebidas, lo que refuerza la necesidad de generar conciencia tanto en jóvenes como en sus familias.
Ante este panorama, hizo un llamado directo a padres de familia para vigilar los hábitos de consumo de sus hijos y evitar que estas bebidas formen parte de su dieta diaria. Asimismo, recomendó a la población en general abstenerse de ingerirlas, incluso a quienes practican actividad física o deportes de alto rendimiento, ya que no aportan beneficios reales al organismo.
El nutriólogo también advirtió que la sensación de energía que producen es momentánea y engañosa, ya que posteriormente se presenta un descenso brusco en el rendimiento, conocido como “bajón”.
Como alternativa, sugirió optar por opciones más saludables como una ingesta moderada de café —sin exceder dos tazas al día—, mantener una alimentación balanceada y asegurar una adecuada hidratación con agua natural.
