La Intercamaral Sinaloa y la rectora de la Universidad Autónoma de Occidente, Silva Paz Díaz Camacho, acordaron trabajar de manera conjunta en un programa de la institución que busca influir en niños y jóvenes de las colonias populares para que no deserten de la escuela y puedan concluir sus estudios profesionales.
El presidente en turno de la Intercamaral, José Valenzuela García, informó que también hubo el consenso de trabajar de manera conjunta para elevar la productividad y la competitividad del mayor número posible de las empresas que operan en Sinaloa.
Después de haber sostenido una reunión privada con la rectora, Pepe Valenzuela reconoció que fue una reunión muy productiva, muy positiva, sobre todo por el antecedente de que dos organismos de la Intercamaral ya tienen experiencia de trabajo con esta institución educativa, como son la Canieti y Adecem.
De este último organismo, resaltó que la experiencia es de un programa muy exitoso de apoyo a abarrotes en la zona norte de Sinaloa.
Además, resaltó que la misma rectora Silvia Paz reconoció que es muy importante la participación de los sectores productivos para que los planes y programas de estudios sean más pertinentes, acordes a las necesidades de estos y del desarrollo de Sinaloa.
Del programa de la universidad en que se comprometió la Intercamaral a respaldar, Pepe Valenzuela observó que consiste en que estudiantes de la institución salen a las colonias populares y adoptan niños para inculcarles valores, tales como la solidaridad, honestidad y otros, con el objetivo de que estos niños se mantengan estudiando dentro de las aulas y acepten el compromiso de llegar hasta el nivel superior.
La participación de la Intercamaral Estatal, expresó, es apoyar ya sea en lo económico o en especie, para que este programa se consolide y rinda frutos.
Por otra parte, el presidente en turno de la Intercamaral informó que todos los organismos participantes se pronunciaron a favor de la reforma laboral recientemente aprobada porque en lo general genera certeza jurídica y da certeza a las inversiones, tanto locales como nacionales.
También se considera positivo que se garantice seguridad social a las trabajadoras domésticas, pero cuestionó que el periodo de pago de salarios caídos en un litigio obrero-patronal se haya incrementado de 12 a 18 meses, y consideró que ello es un retroceso.
