El análisis de Mexicanos Primero Sinaloa confirma que Presupuesto se Egresos 2021 elimina completamente iniciativas tales como el Programa Escuelas de Tiempo Completo, el Programa de Atención a la Diversidad de la Educación Indígena y de Atención Educativa a la Población Migrante y el Programa Nacional de Convivencia Escolar.
Satéliteonline.mx
Culiacán, Sinaloa a 10 de septiembre de 2020.- Esta semana la Secretaría de Hacienda y Crédito Público presentó a la Cámara de Diputados el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) para el año 2021 Contrario a lo que señala la exposición de motivos del texto, este presupuesto dejará atrás a millones de niñas, niños y jóvenes. Sobre todo, afectándoles en su oportunidad de aprender y desarrollarse integralmente.
Aunque el presupuesto destinado a educación básica sólo se redujo en 3% en términos reales (de 51,380 mdp a 49,739 mdp) los recortes presupuestales presentan un escenario preocupante para la viabilidad de la transformación educativa, porque afectan principalmente a tres temas clave: aprendizaje incluyente, formación docente y educación inicial.
El PPEF 2021 elimina completamente iniciativas tales como el Programa Escuelas de Tiempo Completo, el Programa de Atención a la Diversidad de la Educación Indígena y de Atención Educativa a la Población Migrante y el Programa Nacional de Convivencia Escolar. Así como también, recorta significativamente los fondos para la Educación Comunitaria y para el Programa de Desarrollo Profesional Docente.
Todos estos componentes programáticos del sector educativo son esenciales para garantizar efectivamente que las niñas, niños y jóvenes no sólo lleguen a la escuela, sino que tengan en ella aprendizajes significativos y participen en su propio proceso educativo.
Desde Mexicanos Primero Sinaloa, consideramos estos recortes un atraco y un atentado en contra de la generación joven en el país justo en el momento en el que más apoyo necesita. Millones de personas que, una vez que termine la pesadilla del encierro producto de la pandemia, serán atendidas por un sistema educativo despojado de los recursos públicos que necesita para revertir el rezago y el abandono escolar.
Impacto de los recortes al presupuesto federal en Sinaloa
La desaparición del Programa de Escuelas de Tiempo Completo (PETC) afectará en Sinaloa a alrededor de 128,133 niñas y niños y a 2,656 docentes que se benefician de este programa. Para el ciclo escolar 2019-2020, el PETC le dio cobertura en Sinaloa a un total de 1,036 escuelas que representan 17.3% de los planteles de educación básica del estado.
No contar con la posibilidad de acceder al horario extendido, a la posibilidad de brindar alimentación a estudiantes y mejores salarios a maestras y maestros, impedirá que el estado reciba los beneficios estudiados y comprobados de este programa. Evidencia disponible respecto al PETC señala mientras más tiempo se benefician del programa, mayor es el aprendizaje de los estudiantes en evaluaciones como pruebas PLANEA. Además, estos efectos positivos, se han concentrado en las zonas de mayor marginación del país.
Por otro lado, niñas, niños y jóvenes en grupos humanos migrantes y en comunidades indígenas en Sinaloa tampoco contarán con los ya precarios programas que les ofrecían atención especializada. Como referencia, el año 2018 los programas de Atención a la Diversidad de la Educación Indígena y de Atención Educativa a la Población Migrante beneficiaron a cerca de 16 mil niños en 158 escuelas en el estado. Es importante mencionar son los estudiantes en estos grupos sociales quienes presentan los resultados de aprendizaje históricamente más bajos.
Así mismo, se reduce a la mitad el ya mermado Programa de Desarrollo Profesional Docente. Hoy que más que nunca las y los maestros necesitan formación para abordar el apoyo socioemocional y el rediseño de todo el ciclo escolar tras la emergencia. Sin embargo, el PPEF ofrece a cada docente en el país la trágica cifra de 71 pesos anuales para financiar su formación continua.
Finalmente, el PPEF 2021 no considera ni un solo peso para soportar la recuperación y el fortalecimiento de los procesos educativos tras la pandemia. Así, en lugar de un presupuesto fortalecido para la reconstrucción del tejido social y para la reactivación de las trayectorias educativas que hoy están en riesgo, lo que tenemos es una reasignación arbitraria, que desprecia la evidencia como mecanismo para tomar decisiones y que impone un deterioro acelerado en el derecho a aprender.
La defensa del presupuesto 2021 en educación y en otros derechos debe ser el programa que nos convoque a todos los grupos sociales, la confluencia de las convicciones cívicas, la convergencia de los diversos en un proyecto de país no sólo en lo retórico, sino en la realidad irrefutable de pesos y centavos. No dejar a nadie atrás sólo será una realidad cuando se ponga como primera prioridad a nuestras escuelas, a los educadores y, por supuesto, a las niñas y niños en Sinaloa y México.
