JOSE I. RODRIGUEZ
La misma historia repetida cada vez desde siempre,
Primero son figuras del deporte que ustedes quieran pero, muy especialmente del boxeo.
Al llegarles el retiro deportivo, la inmensa mayoría de ellos pasan a una vida muy diferente, llena de miserias, acompañada de enfermedades. Y mueren así, en la peor desolación como el caso de José Angel «Mantequilla» Nápoles, ocurrida el pasado viernes.
Le aquejaban la diabetes,, enfisema pulmonar, desnutrición, mal de Parkison y demencia senil. Agréguenle sus 79 años de edad y ni una moneda siquiera para mal comer y menos para compra de sus medicinas.
Fue un de los más grandes peleadores en la historia del boxeo, no sólo mexicano sino mundial.
Cubano por nacimiento luego nacionalizado mexicano, llega desde la bella isla en el año de 1961 ya con un palmarés de 21 peleas con 20 victorias.
En nuestro país debutó el 21 de julio de 1962 contra Enrique Camarena a quien venció en la ciudad de México.
Y precisamernte su pleito número 18 lo realizó en esta capital sinaloense, el 15 de agosto de 1964, saliendo con la victoria en sus brazos por nocaut técnico ante Octavio Moreno
Esa pelea fue, si mal no recuerdo, en la Arena Internacional o Coliseo, localizada en la esquina de G. Robles y Escobedo.
Un chamaco apenas, fui a la arena para presenciar los entrenamientos del popular peleador del momento. Realizó ejercicios para calentar sus musculosa anatomía; luego jugueteó con una pequeña pelota de hule rebotándola contra el piso para atraparla con una y otra mano.
Lo vi «tirar guantes· contra un improvisado «sparring» ante la mirada de muchos aficionados que nos dimos cita.
A la función si no fui, pero me enteré de su triunfo sobre su bisoño rival pues apenas tenía récord de seis triunfos, una derrota y tres empates.
«Mantequilla» fue campeón mundial welter del CMB y de la WBA, arrebatándoselos a Curtis Cokes.
Hizo 15 exitosas defensas, aunque perdió ante Billy Backus recuperándolo de nuevo ante éste.
Y la pelea que nunca debió aceptar se disputó en Francia contra el campeón mundial mediano Carlos Monzón, el 9 de febrero de 1974; el argentino prácticamente lo destrozó. No salió para el séptimo round.
Monzón le superaba físicamente en todo: 1.81 contra 1.71 en estatura; 1.93 contra 1.83 en alcance y en el peso le sacaba unas 15 libres de ventaja a la hora de la pelea.
Como dicen los especialistas en boxeo: «Nunca un buen peleador chico va a vencer a un buen peleador grande», en referencia a sus condiciones físicas.
Su récord fue de 88 peleas:81 triunfos (56 por KO) y siete derrotas (4 por KO) incluyendo cifras de su carrera en Cuba.
Malo que aprovechemos estos tristes momentos del boxeo para recordar a estas grandes figura del deporte.
Termino con una pregunta: Habrá un organismo deportivo u oficial que vuelva sus ojos hacia estas figuras para permitirles una vida…y una muerte dignas?
Hasta la próxima.
