La Jornada
Noemí Zitle Rivas, diputada local de Morena por el distrito 15 de Tepejí del Río, presumió en su cuenta oficial de Facebook la realización de un “curso de uñas” en su oficina de gestión ciudadana.
“Una mujer debe ser dos cosas: quien ella quiera y lo que ella quiera” – Coco Chanel”, escribió Zitle Rivas quien es presidenta de la comisión de Hacienda y Presupuesto de la 64 legislatura local.
La legisladora, identificada con el Grupo Universidad, explicó el pasado 25 de mayo que “las mujeres del Distrito 15 están asistiendo al curso de uñas para tener su propio espacio, consentirse y también para poder generar auto empleo”.
“Diputada Noemí Zitle trabajando por ti”, remató el mensaje en el cual se agregaron fotos de un grupo de manicuristas con vecinas de Tepejí del Río tomando el “curso” en el local donde se encuentra la Casa de Gestión ciudadana de la representante popular.
Ana Díaz Cortés de la Agrupación Feminista de Mujeres Morenistas criticó que “en lugar de brindar cursos de empoderamiento de la mujer con otros tipos de cursos, como aprendizaje de computación, finanzas o planeación de negocios, como lo marca la Cuarta Transformación, la diputada ha optado por reforzar el estereotipo de mujer frívola que lo único que sabe es pintarse las uñas lo cual es lamentable”.
“Dice en su Face que es para generar autoempleo lo cual es dudoso porque ni siquiera se les enseña lo mas básico para establecer una microfuente de trabajo”, dijo la activista.
Pero Zitle no es la única que realiza acciones polémicas para justificar su trabajo en el Congreso de Hidalgo.
A pesar que el rechazo al maltrato hacia los animales se encuentra incluido en la plataforma de Morena, Rafael Garnica, también emanado de ese instituto político impulsa la iniciativa de ley de declarar las peleas de gallos como Patrimonio Cultural Inmaterial (PCI) del Estado de Hidalgo.
La iniciativa que aún se encuentra en comisiones ha sido repudiada por diversas organizaciones protectoras de animales como “Biofutura”.
Los activistas de Biofutura argumentan que la iniciativa presenta errores de fundamentación y trasgresiones graves a derechos humanos, principalmente derechos de tercera generación o DESCA (Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales).
También aseguran que transgrede el derecho de la infancia a vivir una vida libre de violencia y violenta la normatividad de sanidad animal, incluidas normas oficiales mexicanas.
