Por Antonio Velázquez Zárate
El día de ayer, nos enteramos tanto por la vía escrita, así como mediante un vídeo, de la noticia proporcionada por el gobernador del estado Rubén Rocha Moya, relacionada con el regreso de los Dorados de Sinaloa, a su sede original: Culiacán. Desde luego que se trata de una buena noticia, sin embargo, para que el arroz esté bien cocido aún no se puede dar como un hecho, sino hasta la Federación Mexicana de Fútbol le dé luz verde una vez que el club cumpla con los requisitos que marca el reglamento. Si usted busca en las redes sociales la noticia de voz del gobernador escuchará la palabra “podría”, no dice contundentemente que la da por hecho.
¿Los motivos?
Si bien es verdad que el gobierno de Sinaloa y la directiva de los Dorados, parte del Grupo Caliente, están en negociaciones avanzadas para que el equipo regrese tras tres años de mudarse a Tijuana, debido al estado de violencia por el que pasaba la entidad, por cierto, aun no erradicada del todo, existen otros requerimientos para obtener la luz verde.
¿De qué se tratan?
Entre otros detalles, mantenimiento y adecuación del estadio, para lo cual la federación enviará a personal especializado para inspeccionarlo; aprobación operativa y logística de la Liga de Expansión y aquí viene lo bueno: condiciones de seguridad en el estado, esta, si bien ha mejorado un poco, para nada al cien por ciento, prueba de ello la masacre de cuatro mujeres la noche de ayer.
Los tiempos que marca la federación aun dan buen margen para llenar algunos requisitos, pero no hay que adelantar nada con todo y que los aficionados desean ver nuevamente al equipo en Culiacán, aunque sea en la Liga de Expansión, pero, mirando al futuro como plaza, ser tomada en cuenta para volver a la Liga MX. La FMF, tiene en sus archivos, lo rentable que fue esta plaza en la máxima categoría, lleno total en casi todos los partidos, de tal manera que, visto al futuro bajo el tema empresarial y viabilidad de proyecto, sin duda alguna que sería un éxitoFinal del formulario
En la Federación Mexicana de Fútbol, el cambio de sede en la Liga de Expansión MX sigue las mismas bases generales que la Liga MX, pero con mayor flexibilidad operativa y al mismo tiempo con controles administrativos muy estrictos, sobre todo por el modelo de franquicias.
La directiva debe obtener, de parte del gobierno, los derechos de uso del estadio, cumplir con las condiciones del inmueble bajo los estándares que señala la FMF, como la lo apuntamos, proyecto viable, este desde nuestro punto de vista sencillo de recibir luz verde, así como el plan de operación.
La clave, repetimos, es el tema de la seguridad.
El gobierno del estado está más que urgido de que las plazas de Culiacán y Mazatlán, tenga fútbol profesional, no precisamente por amor o gusto por este deporte, sino para no tener que cargar con el mantenimiento de sus estadios. Claro que se vale el argumento, porque se trata de no meterle dinero público a algo que no dejaría nada, de ahí el interés en que empresas particulares, agarren el toro por los cuernos, aun, incluso, de que el gobierno no tenga beneficios económicos, eso sería ceder a comodato los estadios, sin pedir un solo centavo y hasta exentar de impuestos a esas empresas.
Sostener una franquicia desde el punto de vista económico no es fácil, los gastos de operación son muchos. Sueldos de jugadores y cuerpo técnico, a personal administrativo, viajes y mantenimiento del estadio, implican mucho dinero. En la Liga de Ascenso, difícilmente veremos estadio lleno, menos si el equipo no da resultados, por ello, tiene que ofrecer precios económicos en el boletaje, aunque por otra parte tienen tres ingresos fijos seguros: las transmisiones por televisión, los patrocinadores y una parte de la multa producto de los tres últimos lugares de la Liga MX, pero que puede desaparecer, luego de los últimos argumentos de los propietarios de ese circuito. Por lo pronto, y hasta donde la propia FMF anunció, se mantendrá.
Lo olvidemos, o por si alguien no está enterado, la intensión de la Liga MX es llegar a la temporada 2017-28 con 20 equipos, es decir, dos más que en la actualidad. Para ello han puesto en la mesa dos caminos: darle luz verde a dos equipos de la Liga de Expansión que llenen los requisitos o de plano abrir la puerta a franquicias nuevas como empresas, aunque de ciudades que ya hayan pasado por la máxima categoría. En este renglón está Dorados, Leones Negros, Morelia, Veracruz y Mazatlán, con mayores posibilidades. Plazas, histórica mente futboleras como Celaya e Irapuato, pasan, desafortunadamente para sus aficionados por un muy mal momento, lo mismo que Cimarrones de Sonora, quienes quieren tirar la toalla cambiando de sede, pero hasta donde sabemos, han recibido un no contundente. Y ¿los Dorados?
Bienvenidos Dorados, si la federación lo aprueba en próximos días.
Antoniovelazquez13@hotmail.com
