Con la mira puesta en el campeonato y sin margen para especular, los Tomateros de Culiacán realizaron movimientos clave en su roster de cara a la Serie Final, reforzando su ofensiva con dominicano Estevan Florial que apuntalan el objetivo principal: conquistar el decimocuarto título de su historia.
Como primera selección, la directiva guinda incorporó al jardinero dominicano Estevan Florial, procedente de los Águilas de Mexicali. El outfielder llega encendido tras una destacada actuación en la postemporada, donde registra un promedio de bateo de .364 y se ha consolidado como uno de los bates más productivos del momento.
Florial viene de una serie semifinal de alto impacto frente al pitcheo de Jalisco, en la que bateó para .500 en cinco encuentros, conectó tres cuadrangulares, produjo cuatro carreras, anotó en cinco ocasiones y negoció siete bases por bolas, para un porcentaje de embasado de .652, números que reflejan su influencia inmediata en la ofensiva.
En su segunda elección, Tomateros sumó al infielder Willie Calhoun, procedente de los Naranjeros de Hermosillo, quien también tuvo participación como refuerzo con el conjunto cachanilla en esta etapa de los playoffs. Su versatilidad defensiva y experiencia en escenarios de alta presión fortalecen el cuadro interior del equipo sinaloense.
Con estos movimientos, Culiacán afina su maquinaria para disputar la Final número 21 en la historia de la franquicia, reafirmando su lugar como una de las organizaciones más sólidas de la Liga Mexicana del Pacífico.
