Un análisis de 65 años de registros climáticos realizado por especialistas de la UAS revela un incremento sostenido de la temperatura en Culiacán, asociado al crecimiento urbano y a la pérdida de áreas verdes.
Culiacán, Sinaloa, a 12 de enero de 2026.— Un estudio desarrollado por investigadores de la Universidad Autónoma de Sinaloa, a través de la Facultad de Biología, documenta que en los últimos 65 años la temperatura promedio de la ciudad de Culiacán ha aumentado entre tres y cuatro grados centígrados, una tendencia que continuará al alza en los próximos años.
El investigador César Romero Higareda explicó que el análisis incluyó registros históricos de temperatura y precipitación de estaciones ubicadas desde la zona de Eldorado hasta Tamazula, abarcando regiones que van del nivel del mar a las estribaciones de la sierra. Los resultados muestran un incremento térmico generalizado, aunque con ritmos distintos según las condiciones de cada zona.
De acuerdo con el especialista, Culiacán presenta uno de los mayores niveles de calentamiento debido a la expansión de la mancha urbana, la urbanización desordenada y la reducción de áreas verdes. En contraste, zonas como Sanalona muestran un aumento menor, al conservar entornos menos modificados, aunque —aclaró— no están exentas del fenómeno.
Los datos, sustentados en registros de la Comisión Nacional del Agua, confirman que este aumento térmico tiene impactos directos en la vida cotidiana, como inviernos más cálidos, mayor uso de sistemas de refrigeración y un incremento en el consumo energético de los hogares.
Además, el investigador advirtió que el cambio climático también afecta al sector agrícola, ya que muchas siembras requieren horas de frío para su correcto desarrollo. La disminución de estas condiciones favorece la proliferación de plagas y eleva los costos de producción por el mayor uso de insumos.
Finalmente, señaló que el estudio también identificó un cambio preocupante en los patrones de lluvia, al volverse cada vez más irregulares tanto entre años como dentro de un mismo ciclo anual, lo que hace urgente la implementación de estrategias de adaptación y planeación ambiental a nivel local.
