Ciudad del Vaticano; 1 de enero de 2025. No se esperaba que el papa hablara liviano sobre algunos aspectos; simplemente no se se guardó nada en la primera misa del año, este primero de enero.
El papa León XIV ha avisado este jueves que el mundo «no se salva afilando espadas» sino con perdón, entendimiento y «acogiendo a todos», durante la primera misa del año, que coincide con la 59ª Jornada Mundial de la Paz.
El pontífice estadounidense, agustino, aludió precisamente a San Agustín para aseverar que uno de los «rasgos fundamentales» de Dios es «la total gratuidad de su amor», ya que se presenta en la forma de un niño recién nacido, desnudo e indefenso en la cuna.
Dios no se acogió a la comodidad; vino a acomodarse en un pequeño pesebre que siempre estuvo abierto a todos.
«Esto para enseñarnos que el mundo no se salva afilando las espadas, juzgando, oprimiendo o eliminando a los hermanos, sino más bien esforzándose incansablemente por comprender, perdonar, liberar y acoger a todos, sin cálculos y sin miedo», advirtió en su homilía, refiere Vatican News.
Estos indicativos son difíciles de seguir y menos en un mundo colmado de guerras, impaciencias, sabotajes y robos.
