Un elemento activo de la Policía Municipal, integrante de un grupo especial, fue asesinado a balazos cuando circulaba en motocicleta sobre la avenida Venustiano Carranza, a pocos metros del zoológico.
Culiacán, Sinaloa, 23 de diciembre de 2025.-Un agente activo de la Policía Municipal de Culiacán fue asesinado a balazos la tarde de este martes, cuando recién había concluido su jornada laboral. El ataque ocurrió sobre la avenida Venustiano Carranza, entre las calles General Ángel Flores y General Antonio Rosales, en las inmediaciones del zoológico de la ciudad.
La víctima fue identificada como Edgar Luciano, de 38 años de edad, vecino de la comunidad de Campo Gobierno, en la sindicatura de Costa Rica. De acuerdo con la información recabada, el policía se desplazaba a bordo de una motocicleta Italika DM 250, color verde con negro, cuando fue interceptado por un grupo armado que le disparó en repetidas ocasiones con ráfagas de arma larga, presuntamente tipo R-15.
El agente acababa de salir de turno de la caseta de policía ubicada en el Centro Cívico Constitución, en la zona de la presa Valsequillos, cuando fue alcanzado por los agresores. Tras el ataque, los responsables huyeron del lugar, sin que se lograra conocer el tipo de vehículo en el que escaparon.
Testigos del atentado dieron aviso al número de emergencias 911, lo que generó una fuerte movilización de corporaciones de seguridad de los tres niveles de gobierno. Minutos más tarde, personal de la Fiscalía General del Estado arribó para realizar las diligencias correspondientes y dar fe del fallecimiento.
Se informó que Edgar Luciano era hermano de Petra Emilia, agente de la Policía Municipal también activa, asignada a la sindicatura de Costa Rica, quien fue privada de la libertad junto con otros dos elementos, entre ellos un comandante, el 28 de febrero del año en curso, cuando acudían a atender el reporte de una persona sin vida sobre la carretera Culiacán–El Dorado. Dos días después, los tres policías fueron localizados asesinados con impactos de arma larga y huellas de tortura en una de las gazas del puente que conecta hacia Campo Victoria, cerca del trébol de Costa Rica.


