Por Antonio Velázquez Zárate
Si de justicia escribimos días atrás al conocer a los finalistas de la Liga MX, hoy ratificamos el valor de esa palabra con la coronación del Toluca con un triunfo dramático que lo llevó al segundo cetro en torneos cortos, para entrar a un selecto grupo al cual solo pertenecen América, León y Atlas. Los diablos regresaron de un 2-0 en contra para alargar el juego a tiempos extras y penales, en duelo en el que los imponderables salieron a relucir, estos, si bien siempre están en la cabeza de los técnicos, es algo para nada predecible, como lo son sustituciones que por costumbre suelen realizar.
En este asunto, puede ser como se le llama “hombre por hombre” es decir un cambio en la misma posición, regularmente a causa de una tarjeta amarilla o refrescar alguna línea, según sea el marcador, en ambas situaciones con anticipación planeadas. Defender un poco más o atacar, según sea el caso y hasta una indisciplina táctica. Lo de los imponderables son se dan en casos de expulsiones o lesiones en la mayoría de los casos.
En el partido, el último del torneo de clausura 2025, ambos técnicos tuvieron que echar mano de todos sus cambios para sostener el ritmo frenético del partido. Fueron al terreno de juegos, en algunos casos, de jugadores que han visto regular o poca acción. En cuanto al Toluca, la de mayor peso, fue la salida de Pauhlino, porque si de llegar a los penales se trataba, es siempre de los más seguros, aunque jamás infalible, como lo pudimos ver, por ejemplo, con Nico Ibañez.
Por cierto, en el caso de Ibañez, nos parece que el alto mando felino, respetó la jerarquía de Gignac, quien, a estas alturas con tantos jóvenes en el equipo rival, ya las piernas no le dan. El ingreso de Ibañez, sin duda puso a pensar al turco, fue ese cambio y el ide Aquino, cuando Tigres despertó.
Toluca, con un gran primer tiempo, y un inicio frenético en el segundo, encontró ambos goles en el momento justo, luego empezó a ceder terreno, situación que lo puso entre la espada y la pared, obligando la entrada de Vega, cuyo accionar para nada gravitó, menos aún porque sin el tricampeón de goleo, se disipó el olfato de gol.
A todos quienes vimos el partido, nos consta que ambos buscaron el gol de la ventaja global, pero pese a sus esfuerzos, ponderó el asegurar la pelota, es decir nada de riesgos y estar firmes abajo, quedó pues la impresión de que ambos en la recta final de los tiempos extras “se pusieron de acuerdo o pactaron” por los disparos de desde los 11 pasos, que nos llevaron a una final cardiaca.
Toluca, de acuerdo con las estadísticas, empató a Chivas con 12 títulos. Aquí, una reflexión: no es lo mismo disputar un cetro por año que dos en 12 meses; no estaría mal que al mencionar las estadísticas se dijera antes y después de los torneos cortos. Es una de tantas trabas para que los técnicos se atrevan a darle más oportunidad a los jóvenes de fuerzas básicas. Si de dinero se trata por lo menos un torneo largo con una liguilla de ocho, sin el mentado repechaje.
Eb fin, el tema tiene mucha cola que le pisen.
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