Ciudad de México, 14 de septiembre de 2025.
Chivas sacó la cabeza por una ventana que le coloca con un buen aire, justo cuando parecía que en cualquier momento, el Rebaño Sagrado, perdería su juego de este fin de semana, Clásico al fin y al cabo y jugándose en la CDMX.
Si: fue un día anormal, para un equipo que no sobresalía, que intentaría salir a darlo todo.
Hubo más movimiento en el Rebaño está vez.
Roberto Alvarado y el Hormiga González, la hicieron bien: rompieron la sequía de triunfos. Falta mucho por hacer.
Sin lugar a dudas, la derrota duele en las águilas por dos razones: no deja de ser un Clásico y se acabó el invicto.
