Culiacán, Sinaloa.- A pesar de la inminente entrada en vigor del arancel del 17.09% al tomate mexicano, el gobernador Rubén Rocha Moya expresó que aún se mantiene la esperanza de que los gobiernos de México y Estados Unidos logren un acuerdo que permita posponer la medida.
Durante su conferencia Semanera realizada este lunes, Rocha Moya reveló horas antes de que el Departamento de Comercio de Estados Unidos confirmara oficialmente la aplicación del arancel, que la presidenta electa Claudia Sheinbaum sostuvo recientemente una reunión privada en Sinaloa con Mario Haroldo Robles, representante de la Confederación de Asociaciones Agrícolas del Estado de Sinaloa (Caades), para abordar el tema.
En dicho encuentro, Robles propuso que se solicite una prórroga de un año en la aplicación del arancel, con el fin de continuar las negociaciones bilaterales. El gobernador detalló que esta alternativa será llevada a la mesa por las comisiones mexicanas que actualmente se encuentran en Washington.
“Una de las cosas que se planteó fue la posibilidad de que no se resuelva ahora en definitiva, que se nos otorgue un año más”, comentó el mandatario estatal.
Por su parte, Sheinbaum Pardo aseguró que el Gobierno Federal respaldará al sector agrícola de Sinaloa, principal exportador de tomate hacia Estados Unidos, y se comprometió a presentar la propuesta en las negociaciones internacionales.
Rocha Moya enfatizó que los productores sinaloenses cumplen con estrictos estándares y tecnologías para garantizar la calidad del producto exportado, por lo que reiteró su confianza en que aún se pueda evitar la imposición definitiva del arancel.
El arancel fue activado por el gobierno estadounidense al considerar que existe una supuesta práctica desleal en la comercialización del tomate mexicano. Sin embargo, autoridades mexicanas y productores insisten en que la medida podría tener impactos severos para la economía agrícola del país, particularmente en Sinaloa.
