Ciudad de México; 27 de junio de 2025. México sigue siendo un país incómodo cuando no violento o discriminatorio para las personas del colectivo LGBT+ y la población no es ajena a ello, refiere El País.
En vísperas del Orgullo Gay, que sacará de nuevo a las calles a miles de personas para reivindicar su visibilidad y sus derechos, la ciudadanía observa con preocupación la violencia que padece el colectivo LGBT+ en el país.
A otro tanto segmento, le es indiferente.
Para el 85% de la población, le representa un problema importante o muy importante, según una encuesta realizada por Enkoll para EL PAÍS y W Radio, una tendencia que se mantiene con respecto a los años anteriores.
Sin embargo, parece que el tiempo cambia y el pensamiento razonal de las personas, por segmento de zona geográfica, también.
La sensibilidad hacia esta cuestión ha crecido y también la capacidad para identificar los episodios de discriminación. Un tercio de los ciudadanos afirma haber sido testigo de algún acto de violencia o marginación contra alguna persona por su orientación sexual o su identidad de género.
Además, el 67% de los encuestados considera que en los últimos cinco años ha cambiado su forma de pensar y actuar con respecto a los derechos de esta comunidad, que en México integra a cinco millones de personas (un 5,1% de la población), según el Inegi.
Hay mucho por hacer para ser menos discriminador en muchos sentidos.
