Culiacán, Sinaloa.– En el marco del programa “Enjambre de Ideas”, este jueves se presentó el libro Cartografía de nuestro Patrimonio Cultural de Culiacán, publicado por el sello editorial Palabras del Humaya del Instituto Municipal de Cultura Culiacán (IMCC), en un acto que reunió a especialistas, autoridades y público interesado en la historia local.
La actividad se realizó en el tercer piso del Instituto MIA, donde los comentaristas M.C. Dalila Rivas Coronel y el cronista Jaime Félix Pico compartieron sus reflexiones sobre los ensayos que ambos aportaron a la publicación, acompañados por el director general del IMCC, Adolfo Plata Guzmán.
Durante la presentación, se destacó que, tras los años recientes marcados por la pandemia y la incertidumbre social, ha surgido un renovado interés entre los culiacanenses por revisar su pasado, reconectar con el patrimonio y encontrar en él elementos que permitan entender mejor quiénes somos como sociedad. En ese sentido, ambos autores coincidieron en que redescubrir y valorar la historia cultural del municipio puede ser clave para fortalecer la identidad y resolver aspectos que aún nos cuestionamos como comunidad.
Dalila Rivas compartió que su ensayo, titulado “Camino Real de Culiacán, patrimonio vivo”, nace de una historia personal ligada a los caminos. “Mis abuelos y mi padre se dedicaron a los caminos… en mi mente y corazón está marcada esa historia”, expresó. Subrayó que el antiguo Camino Real, que conecta desde Topia, Durango, hasta internarse en Culiacán, es mucho más que una vía: “Los caminos no solo llevan, también traen cultura”. Hoy, parte de esa ruta se transforma en la calle Hidalgo, uno de los corredores más simbólicos de la ciudad.
Por su parte, Jaime Félix Pico presentó su propuesta de “Ruta fundacional para la preservación del patrimonio tangible, intangible y natural del municipio de Culiacán”. Su visión plantea una ruta turística que inicie en la sierra de Tacuichamona y recorra espacios con gran riqueza histórica y cultural: desde el trazo circular del pueblo, las fiestas de Semana Santa, las Cofradías y las danzas de Matachines, hasta Tabalá con su templo y panteón, el “Camino rojo a Sabaiba” de Liera, la arquitectura vernácula, el panteón de Navito, el ingenio de Eldorado, la Hacienda de los Redo, la Laguna de Chiricaguato y las playas de Ponce.
Al cierre del evento, Adolfo Plata Guzmán entregó reconocimientos a los autores y comentaristas por su valiosa contribución a esta obra colectiva que fortalece el sentido de pertenencia y preserva la memoria de Culiacán como un territorio con un profundo legado cultural.
