Tijuana, Baja California; 7 de junio de 2025. En un operativo de revisión, autoridades estatales y federales decomisaron media tonelada de cocaína, transportada al interior de un tractocamión con carga de productos de confitería. El hallazgo ocurrió en un punto de control carretero en la frontera de Sonora, colindante con Arizona, donde elementos de seguridad detectaron irregularidades en el cargamento.
El vehículo inspeccionado fue un tractocamión marca Kenworth, blanco, con placas 15 BD 5U del Servicio Público Federal, acoplado a una caja seca refrigerada Termoking, placas 86 UN 2G, según La Jornada.
Se tiene registro de que partió del parque industrial Jalostoc, en el Estado de México, con destino final en Tijuana, Baja California, y era conducida por el detenido identificado como Israel Hernández Saldierna, originario de Tulancingo, Hidalgo.
Según el reporte policial, durante la revisión de rutina, los oficiales descubrieron que la unidad transportaba supuestamente productos de la marca Ricolino, pero al inspeccionar las cajas, localizaron un total de 503 paquetes de aproximadamente un kilo cada uno, con polvo blanco con características similares a la cocaína. El cargamento era movilizado por la empresa STT “Soluciones en Transporte Terrestre”, con sede en Guadalajara, Jalisco.
Ello ha llevado a las autoridades a presumir una posible relación con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), uno de los grupos delictivos con mayor presencia en esa región del país.
