Ante la temporada de lluvias, haz un alto al dengue, zika y chikungunya.
Culiacán, Sinaloa, a 05 de noviembre de 2024.-Investigadores del cuerpo académico de Vida Silvestre y Biología Molecular de la Facultad de Biología de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) proponen una nueva hipótesis sobre la influencia del tamaño del mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue, en el aumento de casos de esta enfermedad.
Los expertos, con años de experiencia en el estudio de este vector, sugieren que para que el mosquito sea lo suficientemente virulento, debe alcanzar un tamaño específico.
Israel Torres Avendaño, investigador de la Facultad, explicó que, tras extensas indagaciones, han identificado que el virus presenta periodos epidemiológicos bien definidos, alternando entre fases inter epidémicas y epidémicas en las que el número de casos aumenta significativamente.
“Pensamos que un mosquito suficientemente grande para sobrevivir el tiempo necesario en el ambiente y transmitir el virus, pero lo suficientemente pequeño para infectarse, es el tipo que emerge en periodos epidémicos, convirtiéndose en el mosquito más infectivo. Esa es nuestra hipótesis, la cual ya hemos planteado y publicado en una revista de la Facultad”, detalló Torres Avendaño.
El investigador mencionó que, aunque los periodos epidémicos están de alguna forma influidos por las precipitaciones, no han encontrado una correlación directa entre las lluvias y los casos de dengue. Un ejemplo de esto fue que en los meses de agosto a septiembre, a pesar de la alta densidad de mosquitos, el número de casos fue bajo. En cambio, a medida que la población del vector ha disminuido, el número de casos ha aumentado, lo que llevó al equipo a formular esta hipótesis sobre el tamaño del mosquito.
Torres Avendaño enfatizó que esta hipótesis no surgió de forma casual, sino de un análisis exhaustivo de investigaciones globales, realizando un metaanálisis que abarcó 120 estudios previos. Esto les permitió identificar vacíos y plantear una hipótesis sustentada, citada y certificada por la comunidad científica.
Finalmente, el investigador exhortó a las autoridades a promover más estudios locales que correlacionen las variables ambientales, la densidad y el tamaño del mosquito con la dinámica del dengue. “Si se comprueba que existe un tamaño de mosquito más infectivo, se deberían tomar medidas preventivas para evitar el desarrollo de esos especímenes”, concluyó Torres Avendaño.
