El Encargado del Despacho de Rectoría de la UAS, doctor Robespierre Lizárraga Otero, informó que se mantienen en intensas gestiones para concretar el pago de la segunda quincena del mes a sus trabajadores y, debido a que no aun no han recibo respuesta por parte de Gobierno del Estado, están analizando las finanzas de la institución para cubrir los salarios conforme los recursos en las arcas universitarias lo permitan.
Señaló que por parte de la Administración se han hecho ante las autoridades federales y estatales todas las gestiones para que la quincena pueda ser pagada en tiempo y forma, “y debido a que su voluntad no ha sido correspondida como se merece, la administración de la Universidad irá devengando los salarios en la medida en que vayan ingresando los recursos a las arcas universitarias”.
Lizárraga Otero aseguró que se le están regateando los recursos a la Universidad, ya que el dinero que deben cobrar los trabajadores es de ellos, no es dinero del Gobierno Estatal ni Federal, es recurso que se han ganado a través de su trabajo cotidiano, por ello se tiene una comunicación directa con el Secretario de Administración y Finanzas estatal al margen del conflicto actual, ya que el agravio permanece porque indigna lo que dijo la Fiscal y el Gobernador.
Indicó que efectivamente se envió un documento solicitando un préstamo al Gobierno Estatal porque es una obligación que tienen con la Universidad para ayudar a su sostenimiento y mantenimiento, y no es un regalo ni obsequio, es un préstamo que le será pagado y es su decisión y responsabilidad si no quieren hacerlo.
Enfatizó que la Universidad y los trabajadores tienen el pleno derecho de exigir el cumplimiento del pago de su salario, y que es una prioridad, al margen de la defensa de la Autonomía Universitaria, defender el salario y prestaciones de los trabajadores.
“El dinero con el que se cuenta es limitado para el cumplimiento del pago de la totalidad de la quincena y se cubrirá en la medida en que las arcas universitarias lo permitan, no cerramos las puertas al diálogo y al entendimiento de manera respetuosa porque la posición de la Universidad es de respeto y dignidad, no de calumnia ni conflicto”, dijo Lizárraga Otero.
