Por: Gilberto Javier López Chan
Culiacán, Sinaloa, a 10 de diciembre de 2023.-He sido fan de Los Ángeles Dodgers desde la década de los 60’s, cuando su pitcher estelar era Sandy Koufax que ganaba 100 mil dólares por temporada, pero en estos días ha llamado poderosamente la atención la contratación multimillonaria del lanzador japonés Shoei Ohtani, la contratación más costosa en toda la historia de MLB tasada en 700 millones de dólares prorrateada en 10 años.
¿Cuáles serán las consecuencias?
Les pegará duro a los bolsillos de los fanáticos porque se vendrá una cascada en el aumento de boletos de entrada, souvenirs, consumos dentro del estadio, aumento en el estacionamiento del Chavez Ravine, patrocinios y algunos otros derechos relacionados con el espectáculo de la empresa Dodgers.
Seguramente la directiva del equipo, antes de finiquitar el contrato bomba, debieron haber elaborado un estudio financiero previo, para allegarse de los ingresos extras y solventar este compromiso, pero esto representa un reto muy desigual para con las otras plazas, sobre todo con las que cubren nóminas anuales de sus equipos muy bajas, menor o casi igual de lo que ganará un solo jugador que es el que nos ocupa.
Los equipos con las nóminas anuales más bajas de todas las grandes ligas son:
Oakland 51, Baltimore 71, Pittsburgh 72, Tampa Bay 76
Todas estas cifras son en millones de dólares.
¿Que se espera de Ohtani en lo deportivo?
Quizá en lo comercial y en lo financiero podrá ser un éxito, pero en lo deportivo habrá que analizar que desde su llegada a MLB con Anaheim, no ha influido en lo colectivo para que ese equipo avance más allá de la temporada regular.
Por lo general, los jugadores que se han beneficiado con contratos multianuales millonarios, no han cumplido al 100 % con las expectativas, salvo honrosas excepciones como Alex Rodríguez con Yankees que ganaron serie mundial y otro más fue Félix Hernández con Seattle, aunque no ayudó a que avanzaran a post temporada. De los demás, la gran mayoría no terminaron con sus años pactados.
El japonés tiene 29 años, para cuando termine su contrato tendrá 39, aunque los asiáticos son longevos, nada le garantiza que pueda estar siempre sano, además de que los equipos contrarios podrán contratar expertos en estudiar sus movimientos para nulificarlo.
La gracia del japonés es que tanto lanza como batea y ha sido exitoso en las 2 facetas, pero de inicio en el 2024 es casi imposible que lance por la operación Tommy John, solo bateará, pero en el supuesto caso que a partir del 2025 pueda hacer las 2 labores, el padre tiempo le podrá cobrar la factura, es un ser humano normal y la naturaleza es pareja para todos, pero en su caso muy especial, tendrá todos los reflectores puestos en él y la presión jugará un papel muy especial en su contra.
Habrá que verlo al final de su tercera o cuarta temporada y que la directiva de los Dodgers evalúe si el negocio ha sido redituable, por lo pronto, solo es un volado, la moneda está en el aire, en el deporte no hay garantía de éxito, solo hay probabilidades.
