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*Un campeón más a la cuenta
Por Antonio Velázquez Zárate
Nos ha sorprendido sobremanera, que en la liga para veteranos de mayor edad la Ultra Plus, de 68 años en adelante, estén aplicando el reglamento del fútbol, jóvenes, casi niños, quienes hasta donde nos ha tocado ver en dos juegos donde aún me calzo los “taquetes”, han hecho un trabajo extraordinario, con todo y que no han faltando adultos mayores prepotentes, que dentro y fuera de la cancha han pretendido amedrentarlos, pero los chamacos sin duda, están hechos de muy buena madera, nos parece que en el renglón de frenar un poco los reclamos, tal vez les haga falta hacerlos entrar en orden con sus tarjetas amarillas.
Y sí, no es nada nuevo que en las ligas de veteranos sean donde los jugadores sabiondos recurran al reclamo constante, desde luego, no todos, pero hay muchos actores problemáticos que no dejan de presionar a los silbantes. Debemos recordarles que el reglamento señala tajantemente que ningún jugador está autorizado para reclamarle a los árbitros, ni siquiera el capitán, quien solo juega el papel de representante de sus compañeros en el campo y que es un mero mediador de ellos con los hombres de negro, hoy de todos colores.
Pues bien, picado por la curiosidad, sin comentarles el papel que juego como periodista, cruce algunas palabras con los chamacos el sábado anterior. Me enteré de que, se trata de jóvenes bajo la batuta de Sergio Sobrevilla, supe que comanda un pequeño grupo de 12 jóvenes con quienes trabaja en sesiones semanales, no solo para analizar su trabajo de la semana, sino para mejorar en su aplicación del reglamento, así como para trabajar en el aspecto físico. La tercia de chamacos que dirigió nuestro encuentro nos sorprendió por su aplomo para imponer respeto, simplemente aplicando al pie de la letra el reglamento.
Y que nos ponemos a investigar más sobre el arbitraje local.
Sabemos del exitoso grupo que comanda Geovani Ochoa, quien tiene a su cargo no solo la responsabilidad de agrupar a los árbitros profesionales, sino que el grupo da servicio a las ligas de categoría libre en el terreno de aficionados, así como a las infantiles. Otro colegio es el “Jesús Guadarrama”, de Pedro Bueno, que aglutina casi a una veintena de silbantes; otros más bajo la batuta de Moisés Castro, con 25 elementos y uno más de la mano de Iván Jauregui con unos 10 elementos.
La pregunta es, si todos estos grupos trabajan como Ochoa y Sobrevilla o solo se dedican a repartir los juegos de las ligas de veteranos de martes, miércoles, jueves y sábados. Estamos enterados de los muchos problemas serios en los que se han metido varios silbantes, producto de la presión en algunos casos de los responsables de los equipos, pero en otros, casos de corrupción entre ambas partes.
La pregunta es ¿por qué tantos grupos, en lugar de que, bajo un mismo liderazgo, constituir un solo colegio que dirija los juegos de las ligas de veteranos?, pero un colegio en toda la extensión de la palabra, que trabajen como los arriba mencionados, si es que no lo hacen. ¿Por qué se han dado tantos problemas en las ligas de veteranos? Existen en el arbitraje local personajes que pueden ejercer ese liderazgo que tanta falta hace para poner un alto a tantos escándalos e irregularidades, provocadas desde luego por las dos partes y en ocasiones por las tres, porque los directivos no están safo.
Para terminar: sería una buena combinación la rotación de árbitros jóvenes, con los experimentados. Debe terminarse algunos vicios que dejan mal parados a los hombres de negro, sin que esto quiera decir que los equipos en determinados momentos no compartan el pan y la sal en ocasiones especiales. ¡Ah! Y algo más, un mensaje a todos los veteranos: dejen trabajar a los jóvenes, pongan el ejemplo, respetándolos.
Por otra parte, desde luego que es para aplaudirse la conquista del campeonato nacional infantil logra por el equipo de Los Mochis, representando a Sinaloa. Nuestro estado, sin duda algo, hace mucho que es potencia a nivel nacional, estamos hablando desde la administración de Alfonso Aceves, pasando por la de Salvador Hernández y actualmente con Larry Lara. Quienes tengan a la mano el libro Un Siglo de Fútbol en Sinaloa, échenle una hojeada a los números en el capítulo Los Directivos y nos dará la razón.
Nos vemos mañana
Antoniovelazquez13@hotmail.com
